Directorio de ingredientes activos en skincare (Parte 2)

Tal como les prometí, seguimos con este directorio que no busca que te vuelvas química cosmética de la noche a la mañana, sino que puedas tomar decisiones más informada y, sobre todo, más eficientes. Porque sí, probar todo es entretenido… hasta que no lo es (hola billetera).

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Hoy nos metemos en categorías que suelen generar más dudas, expectativas poco realistas y también más errores de uso.

Ingredientes Antiedad

Para quienes quieren prevenir, tratar o simplemente mantener la piel funcionando bien (spoiler: todos).

Antes de empezar: “antiedad” no es no envejecer ni obsesionarse por mantenerse con la piel de 20. Es trabajar la calidad de la piel como textura, firmeza, luminosidad y manchas. Es -al menos para mí- mantener la armonía y calidad de la piel.

Retinoides (retinol, retinal, ácido retinoico):

Si hay un grupo de ingredientes con evidencia real, son estos. Aumentan la renovación celular, estimulan la producción de colágeno y mejoran textura y manchas.

¿El problema? Son irritantes si no se usan bien. Empieza lento, de noche, y siempre con protector solar al día siguiente. Y no, más no es mejor.

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Péptidos:

Son cadenas de aminoácidos que funcionan como “mensajeros” para la piel. Algunos estimulan colágeno, otros mejoran firmeza.

No son tan potentes como los retinoides, pero son mucho más tolerables, así que funcionan perfecto como complemento o para pieles sensibles.

Ácidos exfoliantes (sí, otra vez):

Glicólico, láctico, mandélico. Ya los mencionamos antes, pero acá toman protagonismo porque mejoran textura, líneas finas y luminosidad.

El glicólico es el más potente (y el más irritante), el mandélico es más suave y buena opción para pieles sensibles o con acné.

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Bakuchiol: el famoso “retinol natural”

No es igual de potente, pero sí es una excelente alternativa para quienes no toleran retinoides o están embarazadas. Tiene efecto antioxidante y mejora textura con menos irritación.

Factor de crecimiento epidérmico (EGF):

Ingredientes más avanzados que ayudan a la regeneración celular. Suelen estar en productos más caros y no son imprescindibles, pero pueden sumar.

Ingredientes con acción epigenética:

Son lo último en tecnología pero ya han llegado al mercado masivo incluso. Hacen que los genes que son responsables de que la piel genere colágeno, elastina etc se puedan expresar bien y por lo tanto tu piel vaya poco a poco “volviendo atrás” en sus capacidades.

Las ventajas son múltiples: son un complemento al retinol, no son fotosensibles ni irritantes.

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Ingredientes para el acné

No todo es secar la piel (de hecho, ese es el error más común)

Ácido salicílico (BHA):

Liposoluble, lo que significa que puede penetrar en el poro y limpiar desde adentro. Ideal para puntos negros y acné inflamatorio leve.

Peróxido de benzoilo:

Antibacteriano potente. Funciona muy bien, pero puede resecar e irritar bastante. Se usa más como tratamiento puntual que como producto diario en toda la cara.

Niacinamida:

Sí, otra vez. Regula la producción de sebo, calma la inflamación y mejora la barrera cutánea. Es de esos ingredientes que hacen muchas cosas bien sin hacer ruido.

Zinc:

Ayuda a controlar la producción de grasa y tiene efecto antiinflamatorio.

Ácido azelaico:

Uno de los más infravalorados. Sirve para acné, rosácea y manchas. Es antibacteriano, antiinflamatorio y además ayuda con la pigmentación. Muy buen comodín.

Importante, si tu rutina de acné te deja la piel tirante, roja y descamándose todo el tiempo, probablemente te estás pasando. Una piel irritada genera más problemas, no menos.

Piensa en el acné como una herida inflamada en la piel, hidratar y calmar es la base de cuidar este tipo de condición. Para más ingredientes de ese estilo lee la parte 1 de este Directorio de ingredientes activos.

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Ingredientes para piel grasa

Regular, no eliminar. La piel no debe ser tratada como loza sucia. Si tu piel queda tirante y 100% limpia a diario es que te estás pasando 3 pueblos en el nivel de limpieza.

Ácido salicílico:

Nuevamente, porque realmente funciona.

Niacinamida:

Equilibrio, siempre.

Arcillas (caolín, bentonita):

Ayudan a absorber exceso de grasa, pero su efecto es temporal. Úsalas como complemento, no como base de tu rutina.

Extracto de té verde:

Antioxidante y regulador de sebo.

Aceites naturales:

Altos en ácidos grasos linoleicos, como la rosamosqueta uva, onagra etc. Suena muy contra intuitivo. Lo sé. Pero las pieles grasas tienden al exceso de grasa por desequilibrio, falta de agua y de ácidos linoleicos.

Alcohol denat:

Lo vas a ver en muchos productos para piel grasa. Da sensación de “piel limpia”, pero a largo plazo puede irritar y descompensar más la producción de grasa porque deshidrata (baja la cantidad de agua en la piel) y reseca (baja aun más la cantidad de ácidos grasos linoleicos). No es que esté prohibido, pero tampoco es tu mejor aliado. No abuses de él!

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Ingredientes para piel seca

Más allá de “hidratar” ya que la piel seca no solo le falta agua. Le falta lípidos.

Ceramidas:

Fundamentales para reparar la barrera cutánea. Sin barrera, no hay hidratación que funcione.

Escualano:

Emoliente ligero que ayuda a retener la hidratación sin ser pesado.

Mantecas (karité, cacao):

Más oclusivas, ideales para sellar hidratación en pieles muy secas.

Aceites naturales (oliva, almendras, argán):

Aportan lípidos (ácido grasos oleicos, que son los que más estas pieles necesitan). Si no te gusta la piel glowy durante el día puedes dejarlos para la noche y con eso basta.

Urea:

En concentraciones bajas hidrata muy bien (menos de 5%) en concentraciones más altas exfolia suavemente (que si tu piel está tan seca que ya se descama en ciertas zonas, entonces puede ser un buen ingrediente para ti en % mas altos: más de 10%).

Y ahora, una realidad que suele pegar más fuerte que cualquier tendencia, cuando aparecen las primeras líneas o brotes más persistentes, ahí sí empezamos a tomarnos esto en serio.

Una cosa buena que veo personalmente en la moda del skincare es que esto está cambiando y las personas están tomando acciones mas preventivas y universales (proteger la piel desde pequeños y a todos…sean hombres o mujeres) que exclusivamente correctivas (empiezo a usar retinol y protector solar cuando ya tengo arrugas).

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Un caso bien comentado es el de Kendall Jenner, que ha hablado varias veces de su acné adulto y cómo tuvo que cambiar completamente su enfoque: dejar de sobre-secar la piel y empezar a usar activos más equilibrados como ácido salicílico y niacinamida, junto con rutinas mucho más constantes y por supuesto acudir al médico.

No fue inmediato, ni perfecto, pero es un buen recordatorio de que incluso con acceso a todo, la piel sigue teniendo sus reglas.


No necesitas 20 activos, necesitas entender cuáles sí te sirven… y usarlos bien.

Todavía podríamos seguir (y probablemente lo hagamos), combinaciones, errores comunes, qué no mezclar, en qué orden aplicar… pero eso ya es material para la próxima columna.


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