Alta costura con sello local: el diseño chileno que marcará la apertura de Viña 2026
Karen Doggenweiler ya definió al equipo creativo para el Festival de Viña del Mar 2026, entre ellos la diseñadora chilena Camila Pontikas, quién se encargará del primer vestido de la animadora.
El vestido con el que Karen Doggenweiler abrirá el Festival de Viña del Mar 2026 no solo definirá el tono de la primera noche del certamen, también volverá a poner en el centro una conversación que cada año gana más fuerza: la presencia del diseño chileno en los grandes escenarios.
Detrás de esta pieza está Camila Pontikas, creadora nacional que asume uno de los encargos más visibles de su carrera.
La animadora subirá al escenario de la Quinta Vergara el domingo 22 de febrero con un diseño hecho a medida, pensado especialmente para la ceremonia inaugural. Para Pontikas, el momento tiene un peso simbólico claro.
“Me siento súper agradecida y feliz de que hayan confiado en mí. Es la vitrina más importante para los diseñadores nacionales y me alegra que se valore nuestro trabajo en la apertura del certamen”, señala.
Quién es Camila Pontikas
Originaria de la Región de Magallanes, Camila Pontikas ha construido una trayectoria marcada por la constancia y una identidad estética definida.
Su nombre comenzó a consolidarse tras ganar el Santiago Fashion Week 2018, logro que le permitió especializarse en el Instituto Marangoni, en Europa, ampliando su formación técnica y conceptual.
Desde entonces, su trabajo se ha caracterizado por siluetas estructuradas, una fuerte presencia artesanal y una mirada que pone a la mujer en el centro del diseño.
En la edición 2025 del Festival de Viña, su sello ya estuvo presente en la alfombra roja a través de figuras como Pamela Díaz, Pin Montané, Carmen Zabala y Octavia Bernasconi.
Créditos: Instagram @camilapontikas
Poder, silueta y escena
El diseño pensado para Doggenweiler responde tanto al contexto del Festival como a la personalidad de quien lo viste.
“Me gusta que las mujeres se vean empoderadas cuando las visto; poderosas, en realidad”, explica Pontikas, una idea que atraviesa toda su propuesta creativa.
Sobre el concepto del vestido, la diseñadora adelanta una referencia clásica reinterpretada desde lo contemporáneo.
“Una silueta bien pronunciada, inspirada en una diosa del Olimpo. Es una propuesta clásica, pero muy elevada en cuanto a materiales y trabajo artesanal”, comenta.
Un trabajo hecho a medida
El proceso de creación ha estado marcado por la precisión técnica y el detalle. Pontikas destaca las características físicas de la animadora como un elemento clave del diseño.
“Tiene un cuerpo envidiable y un cuello muy estilizado, lo que permite lucir escotes pronunciados y resaltar su cintura diminuta”, señala.
La confección del vestido ha requerido dedicación diaria y un ritmo de trabajo cuidadoso.
“Ha sido un trabajo muy lento y minucioso, pero el diseño fluyó desde el inicio. Se están realizando las ideas originales que propuse, sin grandes modificaciones”, concluye.
Con este proyecto, Camila Pontikas no solo suma un nuevo hito a su carrera, sino que refuerza la visibilidad del diseño de autor chileno en uno de los escenarios culturales más relevantes del país.