Ange Eyzaguirre, la diseñadora chilena que convierte el plástico en telas de lujo
La diseñadora chilena transforma botellas plásticas recicladas en textiles de alta gama, impulsando un modelo de moda consciente que une innovación, diseño de autor y compromiso ambiental.
De botellas de plástico a lujo
La conversación sobre sostenibilidad en la moda ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una urgencia. En Chile, esa transformación toma forma a través del trabajo de la diseñadora Ange Eyzaguirre, quien ha desarrollado un proceso textil que convierte un promedio de ocho botellas plásticas PET en un metro de tela de alta calidad, material que luego se integra en sus colecciones de autor.
Su marca, reconocida por una estética de “lujo latino”, utiliza este material obtenido en piezas como faldas envolventes, sedas sublimadas y vestidos estampados, demostrando que la innovación ambiental puede convivir con diseño sofisticado y propuesta estética sólida.
Una respuesta al impacto de la industria
El enfoque de Eyzaguirre cobra especial relevancia en un contexto donde la industria de la moda figura entre las más contaminantes del planeta.
Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el sector es responsable de aproximadamente un 10% de las emisiones globales de carbono y genera cerca del 20% de las aguas residuales a nivel mundial.
Frente a estas cifras, la diseñadora chilena propone un modelo que combina producción responsable, trazabilidad e innovación textil, alejándose de prácticas superficiales asociadas al llamado “greenwashing”, en donde las empresas aparentan ser más sostenibles de lo que son como una estrategia de marketing engañosa.
Lujo latino con conciencia
Para Ange Eyzaguirre, el compromiso ambiental está en la acción diaria dentro del taller. “Siempre hemos creído que la sostenibilidad real se practica, no se predica. Nuestra energía está en el taller, no en discursos”, afirma la diseñadora. Desde su perspectiva, compartir los procesos productivos es una forma de transparencia, pero también una manera de honrar a quienes eligen vestir la marca.
La filosofía consciente de la marca no termina en la tela reciclada. Eyzaguirre también impulsa una política de cero residuos, reutilizando los excedentes textiles que quedan tras la confección de prendas principales. Estos restos se transforman en pañuelos, collets y pequeños accesorios, dando una segunda vida a materiales que en otros contextos serían descartados.
“En nuestro taller, cada tela merece una segunda vida. Lo que sobra de un vestido no se pierde: se transforma en pequeños tesoros que cuentan la misma historia”, explica la diseñadora. Así, el concepto de lujo se redefine: no como exceso, sino como cuidado, detalle y responsabilidad.
La diseñadora se ha posicionado como una de las voces emergentes del diseño latinoamericano con enfoque sustentable, promoviendo la idea de que la moda no es solo lo que se viste, sino una forma de mostrarse al mundo. Y hoy, también, una manera de transformarlo.