Al estilo Carrie Bradshaw: Sarah Jessica Parker lleva el romanticismo a Nueva York
Flores bordadas, transparencias y largos lazos rosados marcaron la aparición de Sarah Jessica Parker en Nueva York. La actriz llevó el espíritu romántico hasta una gala donde moda y ballet se encuentran cada otoño.
Sarah Jessica Parker volvió a hacer del ballet una ocasión para jugar con la moda. La actriz llegó junto a Matthew Broderick a la “Gala de Moda de Otoño del Ballet” de Nueva York, celebrada en el Teatro David H. Koch, con un estilismo que se alejó de los códigos más oscuros que solemos asociar al otoño.
En su lugar, eligió un vestido de Simone Rocha en una delicada tonalidad nude rosada, con transparencias, bordados florales y largos lazos de satén rosa que caían sobre la silueta.
Romanticismo
La elección de Parker demuestra que la llegada del otoño en Estados Unidos no necesariamente significa cambiar inmediatamente las flores por una paleta oscura.
El vestido combinaba una base semitransparente con pequeños detalles florales y mangas largas, mientras los lazos aportaban movimiento y reforzaban esa estética romántica.
El look se completó con zapatos plateados brillantes y joyería discreta, dejando que el vestido mantuviera el protagonismo.
Una propuesta delicada, pero con la teatralidad suficiente para una noche dedicada al ballet.
Los lazos también llegaron al cabello
Lo romántico continuó en el cabello con una elaborada trenza extra larga, donde nuevamente aparecieron cintas rosadas entrelazadas.
El detalle conectó directamente el peinado con el vestido y llevó uno de los elementos más reconocibles del ballet —las cintas— fuera del escenario.
Además, la actriz dejó visibles sus canas naturales, integrándolas al recogido junto a sus tonos rubios.
¿Qué es la Gala de otoño?
La relación de la actriz con esta noche va mucho más allá de ser una invitada. La actriz fue una de las impulsoras de la Gala de otoño, creada en 2012 con la idea de acercar dos disciplinas que históricamente han estado conectadas: moda y danza.
Cada edición reúne a coreógrafos y diseñadores de moda, quienes trabajan en conjunto para crear piezas donde el vestuario se diseña especialmente para acompañar el movimiento y formar parte de la propuesta artística sobre el escenario.
Pero también cumple otro propósito. Es una importante instancia de recaudación de fondos para el Ballet de la Ciudad de Nueva York, apoyando su trabajo artístico, la creación de nuevas obras y sus programas educativos. Desde su creación, el evento ha recaudado millones de dólares para la compañía.
Jessica es parte integrante de la junta y ha mantenido un vínculo constante con la celebración. Y esta vez encontró una forma especialmente literal de vestir para la ocasión: flores, transparencias y cintas que parecían trasladar parte del romanticismo del ballet directamente a la alfombra roja.