Ming Xi & Mario Ho: ¡Digna de un ángel! La boda de ensueños de la modelo de Victoria’s Secret

Un vestido Dior diseñado especialmente para ti, una ceremonia en Francia, en un monumento histórico y una cantidad inconmensurable de flores. Tras siete años de relación, la modelo y el magnate chino contrajeron matrimonio en una boda de ensueños. 

Créditos: @josevilla

Si la boda entre Ming Xi y Mario Ho se pudiese definir en un par de palabras sería: digna de un ángel. Un verdadero matrimonio de ensueños y quizás, aún más que el de Dua Lipa o Taylor Swift -cuyos detalles aún no conocemos-. Sin embargo, pocas situaciones se pueden igualar a una ceremonia en Francia… ¡en un monumento histórico!

Créditos: @josevilla / @mingxi11

El pasado cuatro de junio, el ángel de Victoria’s Secret dio el sí en nada más y nada menos que la Abadía del Monte Saint-Michel, en la región de Normandía. Un lugar que no había albergado una ceremonia nupcial en casi mil años, convirtiéndose en el escenario perfecto para una de las bodas más espectaculares de la década. 

Y no sólo eso, la bruma del Atlántico y la arquitectura gótica fueron el canvas ideal para lucir los vestidos de la novia. 

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Tres vestidos, una novia

Tras la solemne ceremonia religiosa, la celebración se trasladó a un impresionante invernadero de cristal en la Campiña de Bretaña, donde el cálido resplandor de la tarde, las mesas imperiales con senderos infinitos de flores y el cortinajes en tonos beige, crearon un espacio íntimo donde la alta sociedad asiática y las estrellas de la moda celebraron a la pareja. 

Por supuesto, una boda digna de un óleo pintado por Monet requería más de un vestido. Eso sí, todos de la misma casa de moda: Dior. Ming Xi lució tres diseños exclusivos de la Alta Costura de la maison; piezas creadas especialmente para el ángel de Victoria’s Secret

El vestido celestial de la ceremonia 

El primero de ellos, una oda al romanticismo: Una silueta imponente y estructurada, confeccionada en encaje y con un velo infinito que jugaba con el viento. Un vestido que no solo capturó las miradas de los invitados -y las redes sociales-, sino que, además, protagonizó la hazaña del fin de semana: subir intacto los casi mil escalones del Monte Saint-Michel. 

Créditos: @josevilla / @mingxi11

Clásico y etéreo para la recepción

Para la recepción, la modelo dejó de lado las estructuras y optó por un vestido de líneas limpias y etéreas, donde el verdadero protagonismo recaía en los detalles.

La pieza, de un blanco nupcial inmaculado, presentaba un escote recto y delicados tirantes adornados con hileras de perlas. No obstante, el elemento que elevó el diseño fue la cascada de perlas que descendía desde su cintura. Un detalle que, sin duda, enmarcó su figura con una elegancia clásica. 

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¡Encajes para la fiesta!

Finalmente, la nacida en Shangai llevó un mini vestido de encaje perfecto para bailar con libertad. Un diseño extremadamente delicado; con un sutil dobladillo festoneado, un escote cuadrado y una capa de encaje que se desprendía de su hombro izquierdo.

¿El toque final? Unos guantes, también de encaje, que se extendían más allá de los codos y guiñaban el encanto de los años 20. 

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Diseños Dior que dieron vida a una jornada de ensueños, donde el romanticismo y la estética de los locos años 20 se fusionaron de una manera sublime. Ming Xi no solo vistió de Alta Costura, sino que encarnó el imaginario común de un matrimonio salido de un cuento de hadas. 


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