Ana de Armas reivindica el frizz: cómo lograr una trenza boho perfecta
Este peinado destaca por su estilo natural con mechones sueltos que enmarcan el rostro y un acabado desenfadado pero sofisticado.
El pasado 10 de marzo, París cerró su Semana de la Moda con una última jornada protagonizada por el desfile de prêt-à-porter de Louis Vuitton.
Entre las asistentes, Ana de Armas llamó la atención con un vestido blanco de largo midi y espalda descubierta.
En esa instancia, la maquilladora Mélanie Inglessis reveló en Instagram los detalles del look de la actriz: una mirada sutilmente definida con delineado inferior en tono café y máscara de pestañas, junto a una piel con efecto “mochi”.
Esta técnica, inspirada en el tradicional dulce japonés, busca un acabado luminoso y aterciopelado, especialmente en las mejillas, combinando diferentes texturas de rubor e iluminador y sellando con un blush en crema.
Sus labios, en tanto, tenían un efecto “candy”, que recrea el brillo de un caramelo. Para conseguirlo, se delinean respetando el contorno natural con un lápiz en tono neutro, luego se rellenan con el mismo producto o uno similar, y se finaliza con un gloss rosado.
La trenza con frizz
El peinado también destacó: una trenza que reivindica el frizz. La estilista Jenny Cho interpretó la tendencia del “bare hair” con un estilo relajado y natural.
En este caso, la actriz lució una trenza espiga suelta, con mechones que enmarcaban el rostro. El detalle clave es que el frizz no era natural, sino creado de manera intencional en el salón.
Lo mejor es que este efecto puede replicarse con productos que imitan el acabado del agua de mar en el cabello. Así, este look demuestra que no es necesario llevar el pelo completamente pulido y que el efecto de la humedad o el viento pueden lograr un resultado igual de favorecedor y desenfadado.
El frizz no tiene por qué ser un “error” del peinado, sino una forma natural, sofisticada y llena de personalidad, perfecta para quienes quieren un estilo relajado sin perder elegancia.