Cómo hacer que tu perfume dure más: trucos para que el aroma permanezca todo el día
Si sientes que tu perfume desaparece pocas horas después de aplicarlo, hay algunos detalles que pueden marcar la diferencia. Desde la forma de aplicarlo hasta dónde lo guardas, estos son los trucos para prolongar su aroma.
Hay pocas cosas más frustrantes que salir de casa sintiéndote envuelta en tu perfume favorito y, unas horas después, preguntarte si todavía queda algo de aroma. Pero antes de reaplicarlo una y otra vez, hay algunos factores que vale la pena considerar.
La duración de una fragancia depende de su composición, concentración y también de las características de cada piel. Aun así, existen algunos trucos sencillos que pueden ayudar a que el aroma permanezca durante más tiempo.
1. Hidrata tu piel antes de aplicar el perfume
Uno de los trucos más simples es aplicar la fragancia sobre una piel hidratada. Las pieles muy secas tienden a retener menos los componentes aromáticos, por lo que una crema corporal sin aroma puede ser una buena aliada.
Lo ideal es hidratar la piel y esperar unos minutos antes de aplicar el perfume.
2. Aprovecha el momento después de la ducha
Aplicar el perfume después de la ducha, con la piel limpia y seca, puede ser un buen momento para hacerlo. Si además utilizaste una crema corporal, tendrás una base hidratada sobre la que la fragancia puede asentarse.
Eso sí, evita aplicarlo inmediatamente sobre una piel irritada o recién depilada.
3. Aplica el perfume en los puntos de pulso
Muñecas, cuello y detrás de las orejas son algunos de los lugares clásicos para aplicar perfume. Son zonas en las que el cuerpo genera calor, lo que ayuda a que la fragancia se desarrolle y se perciba.
No es necesario cubrirse de perfume: unas pocas aplicaciones estratégicas suelen ser suficientes.
4. No frotes las muñecas
Es uno de los gestos más habituales: aplicar perfume en ambas muñecas y frotarlas entre sí. Sin embargo, es mejor dejar que la fragancia se seque naturalmente.
Al frotar la piel puedes alterar la forma en que se libera la fragancia y hacer que las notas superiores se disipen más rápidamente.
5. Prueba el layering
El llamado layering consiste en combinar productos que pertenecen a una misma familia aromática. Por ejemplo, utilizar un gel de ducha o una crema corporal con un aroma similar al perfume.
La idea no es mezclar muchas fragancias diferentes, sino crear distintas capas que ayuden a mantener presente el mismo aroma.
6. También puedes perfumar tu cabello
El cabello puede retener los aromas durante bastante tiempo, pero eso no significa que sea recomendable rociarlo directamente con grandes cantidades de perfume.
Una alternativa es utilizar productos capilares creados específicamente para perfumar el pelo. También puedes aplicar una pequeña cantidad de fragancia en un cepillo y pasarlo suavemente por el cabello, evitando saturarlo.
7. Guarda bien tu perfume
El lugar donde guardas tu perfume también importa. Aunque dejarlo en el baño puede parecer lo más práctico, los cambios de temperatura y la humedad pueden afectar la composición de la fragancia con el tiempo.
Lo mejor es mantenerlo en un lugar fresco, seco y protegido de la luz directa. Y si todavía tienes la caja original, conservarlo dentro puede ser una buena opción.
Un último consejo: conoce tu perfume
No todas las fragancias tienen la misma duración. Los perfumes con mayor concentración de aceites aromáticos suelen tener una mayor permanencia que las versiones más ligeras, como algunas aguas de colonia.
También influyen las notas que componen cada fragancia y la química de cada piel. Por eso, más que buscar una fórmula universal para que cualquier perfume dure todo el día, lo importante es conocer cómo se comporta el que usas y encontrar la forma de aplicarlo que mejor funcione para ti.
Después de todo, un buen perfume no necesita anunciar que llegó antes que tú.