El beauty look de Dior: la inesperada inspiración detrás de su maquillaje de pasarela
Una surfista que sale del mar y se prepara para una fiesta fue el punto de partida para los looks de belleza de Dior Primavera/Verano 2027. Piel fresca, mejillas sonrojadas, destellos plateados y cabello con textura construyeron una propuesta deliberadamente relajada.
En su última pasarela en París en el Jardin des Tuileries, Dior llevó la naturalidad hacia un terreno más lúdico.
Mientras Jonathan Anderson presentó su colección Primavera/Verano 2027, Peter Philips, director creativo y de imagen de belleza de Dior, estuvo a cargo del maquillaje y el estilista Guido Palau del cabello.
La idea de Philips partió de una imagen inesperada: “una chica surfista que va a una fiesta rave. Todavía tiene el rubor de la emoción de las olas, la textura del surf y luego se pone purpurina en la cara para irse de fiesta”, explicó.
Destellos
Los ojos fueron el elemento que rompió con la naturalidad del maquillaje. Philips creó dos versiones: en algunas modelos aplicó glitter plateado en el extremo exterior de los ojos, formando una especie de alas.
En otras, utilizó finísimas tiras metálicas sobre la línea superior de las pestañas, pensadas para aparecer como un pequeño destello al parpadear.
El resto del rostro se mantuvo limpio y luminoso, dejando que el plateado concentrara la atención.
Efecto sonrojado
Las mejillas buscaban reproducir ese color natural que aparece después de estar al aire libre o hacer ejercicio. Philips aplicó el rubor más abajo de lo habitual, en lugar de concentrarlo en la parte alta de los pómulos, para conseguir este efecto sutil.
Cabello playero
Guido Palau trasladó la misma inspiración al pelo. Creó ondas sueltas, rizos naturales y acabados húmedos, manteniendo esa inspiración en cómo queda el cabello después de un día en el mar.
El resultado fue una belleza más espontánea y libre. Como explicó Philips la propuesta buscaba “naturalidad, sin pretensiones, divirtiéndose con su apariencia y, al día siguiente, haciendo algo totalmente diferente”.
Una idea que convirtió el contraste entre piel natural y pequeños gestos de fantasía en protagonistas de la pasarela.