Lavado chino: La clave para un cabello tan brillante como la seda
Existen un sinfín de métodos que prometen dejar tu melena con un brillo espejo y el lavado chino es una de ellas, ¿pero de qué se trata esta popular técnica oriental? En Somos La Percha te contamos.
Para la mayoría de los pueblos originarios de América del Norte, el cabello es sagrado; una extensión del alma, la identidad, la mente y los pensamientos. Incluso, en muchas culturas se considera que este guarda hasta las memorias más profundas. Por tanto, su cuidado va mucho más allá de lo estético y el lavado deja de ser una tarea diaria y sencilla para convertirse en un ritual…
Enjuagar, aplicar champú, enjuagar, acondicionar, enjuagar de nuevo y así; en realidad, existen un sinfín de técnicas y métodos para lavar el cabello, pero en su mayoría tienen como objetivo una melena tan sana como sedosa.
Y mientras el método italiano se centra en fortalecer la fibra capilar, lavado chino pretende dejar tu pelo con un brillo espejo único. ¿Lo mejor? Los puedes combinar para una melena de impacto y si no sabes de qué se trata, aquí te contamos.
El ritual del lavado
Según la filosofía china, el cabello está asociado a la fortuna y de ahí que para el Año Nuevo Chino se recomienda no lavarlo, esto para evitar ahuyentar la buena suerte. De hecho, Confucio creía que “Nuestros cuerpos, hasta el último cabello y cada centímetro de piel, lo recibimos de nuestros padres, y no debemos pretender dañarlos ni lastimarlos”, por lo que no es de extrañar que en oriente tengan rutinas de lavado capilar tan cuidadas y elaboradas.
Verdaderos spa capilares que transforman el lavado y dejan tu melena visiblemente más sana, brillante y suave en tan sólo seis pasos que combinan masajes de acupresión, infusiones de hierbas y un baño de vapor que favorece la circulación a la vez que se centra en la limpieza e hidratación tanto del cabello como cuero cabelludo.
Seis pasos, un resultado
Cepillado en seco
No sólo es útil para exfoliar la piel, sino también, el cuero cabelludo. Previo al lavado, se recomienda utilizar un cepillo de cerdas suaves para eliminar cualquier impureza que se haya acumulado desde el último lavado. Un paso que además facilita desenredar el cabello, disminuyendo su rotura.
Acupresión estimulante
Con el cabello aún seco o ligeramente humedecido puedes realizar masajes circulares ejerciendo una leve presión en puntos clave del cuero cabelludo. Este paso no solo alivia la tensión acumulada, sino que activa la microcirculación sanguínea, estimulando el crecimiento fuerte y sano desde la raíz.
Baño de vapor
El vapor es fundamental antes de aplicar cualquier producto limpiador: ya sea mediante una toalla tibia envuelta o el vapor propio de la ducha, el calor suave abre los poros del cuero cabelludo, ablanda las impurezas y prepara la hebra para recibir todos los nutrientes.
Limpieza botánica
Esta es la diferencia con cualquier otro método. El agua de arroz o las hierbas botánicas como el ginseng o el jengibre se vuelven esenciales en la limpieza; aplica champús, acondicionadores o aceites fortificados con estas esencias y masajea tu melena durante dos o tres minutos.
¡Más vapor!
Es sabido que el acondicionador debe aplicarse de medios a punta, pero en las técnicas orientales, además, debes dejarlo actuar bajo el efecto del vapor de la ducha. Aquí, la fibra capilar absorbe al máximo la hidratación, se sella la humedad y se garantiza que el cabello recupere su elasticidad.
Sellado espejo
El toque final imprescindible para ese anhelado efecto espejo. El enjuague debes realizarlo con agua fría para cerrar por completo las cutículas. Este contraste térmico es el verdadero secreto para reflejar la luz de forma homogénea y lograr una textura sedosa.
Y como adelantamos, este ritual se puede combinar con el método italiano de limpieza. Por ejemplo, la nutrición previa o las mascarillas fortalecedoras de este las puedes aplicar durante el paso del vapor, combinando la resistencia y densidad de la técnica italiana con la luminosidad y pureza del ritual oriental. O bien, durante la “limpieza botánica” puede emplear la técnica del doble lavado o la de los tres minutos y llevar tu melena al siguiente nivel.