Bad Bunny hace historia en los Grammy 2026 con moda, política y un premio sin precedentes
El artista puertorriqueño no solo se convirtió en el primer músico en ganar “Mejor Álbum del Año”, sino que también lució el primer traje masculino diseñado por Schiaparelli.
Los Grammy 2026 fueron mucho más que una noche de premios para Bad Bunny.
El artista puertorriqueño no solo se convirtió en el primer músico en ganar “Mejor Álbum del Año” con un disco íntegramente en español, gracias a “Debí tirar más fotos”, sino que también marcó un antes y un después en la historia de la moda al presentarse con el primer traje masculino diseñado por Schiaparelli.
Un doble hito que confirmó algo que Bad Bunny viene demostrando hace años: su impacto va mucho más allá de la música.
El primer traje masculino de Schiaparelli en una red carpet
El estructurado traje que Bad Bunny lució en la alfombra roja de los Grammy 2026 fue una pieza de alta costura hecha a medida, y el primer diseño masculino creado por la maison Schiaparelli.
Históricamente asociada al universo femenino, la casa fundada por Elsa Schiaparelli trasladó por primera vez su lenguaje escultórico al cuerpo masculino, con una propuesta que combinó arte, técnica y provocación.
Confeccionado en terciopelo impoluto, el esmoquin acentuaba la figura mediante una cintura ceñida y hombros sobredimensionados, una silueta que dialoga directamente con la alta costura de la firma, en particular con uno de los looks de la colección primavera–verano 2023, reinterpretado ahora desde el armario masculino.
En la espalda, unos cordones con efecto corsé cerraban un diseño que rompió con los códigos tradicionales del traje clásico.
Masculinidad, género e identidad
Lejos de ser una elección estética aislada, el look de Bad Bunny propuso una lectura contemporánea sobre masculinidad e identidad.
La silueta, el escote más pronunciado de lo habitual y los detalles estructurales invitaron a cuestionar los estándares históricos del vestir masculino, coqueteando con códigos tradicionalmente asociados a lo femenino.
Una masculinidad deconstruida que no busca provocar por provocar, sino abrir conversación. Algo que el propio artista ha defendido en múltiples ocasiones, entendiendo la moda como una herramienta de expresión tan potente como la música.
Moda y política en un mismo escenario
La noche también estuvo marcada por un fuerte componente político.
Al subir al escenario, Bad Bunny ofreció un discurso en español, en un contexto especialmente sensible, marcado por el endurecimiento del discurso migratorio y la retórica de criminalización hacia comunidades latinas en Estados Unidos.
Así, música, moda y mensaje se alinearon en una misma declaración cultural: visibilidad, identidad y postura política, sin traducciones ni concesiones.
El gran ganador de la noche
Bad Bunny fue el gran triunfador de los Grammy 2026. A los premios obtenidos por Debí tirar más fotos se sumó una aparición que ya es parte de la historia de la alfombra roja.
El artista completó su look con joyas de Cartier, incluyendo un reloj histórico de la línea Tortue y un anillo Panthère, reforzando la idea de que cada detalle estaba cuidadosamente pensado.
Una vez más, Bad Bunny demostró que su lugar en la cultura contemporánea no se limita a los rankings musicales. En los Grammy 2026, convirtió la gala en un espacio donde la moda también fue política, y donde el vestir se transformó en discurso.
Porque cuando se trata de Bad Bunny, nada es solo estética.