De Nueva York a tu clóset: 5 trucos de street style que puedes probar esta temporada
Descubre 5 trucos de street style vistos en Nueva York que puedes incorporar fácilmente a tus looks esta temporada y darle un nuevo aire a prendas que ya tienes en tu clóset.
Nueva York vuelve a demostrar por qué sus calles son una fuente inagotable de inspiración. Durante una nueva edición de su Semana de la Moda, el street style dejó algo claro: no siempre se necesita una prenda nueva para actualizar un look. A veces, basta con cambiar la forma en que usamos lo que ya tenemos.
Más allá de las tendencias que aparecen sobre las pasarelas, quienes recorren las calles de Manhattan entregan ideas fáciles de llevar al día a día. Un sweater usado de una manera distinta, un accesorio que vuelve a tomar protagonismo o un cinturón puesto en un lugar inesperado pueden cambiar completamente un outfit.
Y lo mejor es que varios de estos trucos no requieren renovar el clóset. Solo un poco de creatividad.
1. Un toque de rojo para cambiar un look neutro
El rojo sigue siendo uno de los colores que más aparece cuando se trata de darle personalidad a un outfit. Pero esta vez no necesariamente tiene que estar en los zapatos o la cartera.
Una de las ideas que se repite en el street style neoyorquino es llevar un sweater rojo sobre los hombros, amarrado a la cintura o simplemente descansando sobre el look. La gracia está en usarlo como si fuera un accesorio más.
Sobre una base de tonos neutros, como negro, gris, blanco o beige, funciona especialmente bien y permite sumar color sin tener que construir todo el look alrededor de él.
2. El sweater amarrado a la cintura vuelve, pero con una vuelta
Sí, ese truco que probablemente ya hiciste alguna vez vuelve a aparecer. Pero ahora la clave está en el contraste.
En lugar de elegir un sweater del mismo tono que el resto del outfit, la apuesta está en usarlo para sumar una nota de color o textura. Amarrado a la cintura o a la altura de la cadera, también ayuda a marcar visualmente esa zona y a romper con un look demasiado uniforme.
Es una forma sencilla de transformar un outfit sin cambiar sus prendas principales.
3. El broche deja de ser cosa de abuelas
El broche está teniendo su momento. Y lejos de quedar reservado para ocasiones especiales, aparece como un recurso para darle personalidad incluso a las prendas más básicas.
Puedes llevarlo en la solapa de un blazer, sobre una chaqueta, en un chaleco o incluso junto a un cinturón. La idea es que deje de ser un accesorio pensado solo para “adornar” y pase a ser parte importante del look.
Un pequeño detalle puede hacer que una tenida básica se vea mucho más pensada.
4. El cinturón no tiene por qué quedarse en el pantalón
Estamos acostumbrados a pensar en el cinturón como una pieza funcional. Pero el street style de Nueva York propone usarlo también como un recurso completamente estético.
Sobre una chaqueta, un blazer oversized o incluso un abrigo, puede ayudar a marcar la cintura y cambiar la silueta de una prenda más amplia.
Además, es una buena alternativa para jugar con las proporciones: una pieza grande y relajada puede adquirir una forma completamente diferente solo agregando un cinturón.
5. El chaleco se usa con un solo botón
Este es probablemente uno de los trucos más fáciles de probar con algo que muchas ya tenemos en el clóset.
En vez de usar el chaleco completamente abierto o abotonarlo de principio a fin, la propuesta es cerrarlo solo con un botón, idealmente a la altura del pecho. Así se mantiene parte del look que llevamos debajo a la vista y la prenda adquiere una apariencia más relajada.
Es un pequeño cambio, pero suficiente para que el clásico cardigan se vea menos tradicional y mucho más actual.
La clave está en cómo usamos lo que ya tenemos
El street style de Nueva York demuestra que para actualizar nuestros looks no siempre necesitamos comprar algo nuevo. Cambiar la forma de usar una prenda, sumar un color inesperado o darle protagonismo a un accesorio puede ser suficiente para transformar un outfit.
Porque muchas veces la tendencia no está en la prenda, sino en la manera en que decidimos llevarla.