En entrevista exclusiva con los diseñadores de vestuario de “Bridgerton” : “No intentamos recrear la historia”

En conversación exclusiva, John Glaser, George Sayer y Dougie Hawkes nos revelaron cómo construyen la ilusión de época de “Bridgerton", mezclando rigor histórico, referencias contemporáneas y una apuesta decidida por la fantasía.

Créditos: Netflix

“No intentamos recrear la historia, queríamos dar la ilusión de época, pero con una mirada fresca y moderna”. Con esa definición, los diseñadores de vestuario John Glaser, GeorgeSayer y DougieHawkes explican la filosofía que sostiene la estética de “Bridgerton”.

Lejos de la obsesión por la exactitud histórica, su trabajo parte desde la investigación rigurosa para luego expandirse hacia un universo propio, deliberadamente fantasioso.

La historia como punto de partida

El proceso comienza con una base rigurosa de investigación histórica del período de la Regencia: “empezamos mirando pinturas, grabados y textos de la época”. Pero esa base funciona como plataforma creativa, no como frontera.

En la entrevista, los diseñadores explican que a partir de ahí ampliaron ese mismo ejercicio hacia las influencias que en torno a esa época y se preguntaron: “¿Qué inspiró el período de la Regencia? Los romanos y los griegos. ¿Y qué inspiró la Regencia? Algo más cercano a la moda de los años 60. Así que extraes de todas esas diferentes áreas”, afirmaron.

Créditos: Netflix / Getty Images / Glamour

De esa forma se abrió el abanico de referencias hacia el cine, la televisión, la fotografía editorial y las revistas de moda. “Todo se recicla, se reutiliza y se reinterpreta”, explican, describiendo su método como “un gran popurrí de toda esa inspiración (…). Y lo convertimos en el mundo de “Bridgerton”.

Un mundo propio que evoluciona

Lejos de fijar una estética estática, el equipo reconoce que cada temporada refina y ajusta ese universo. Si la tercera entrega tuvo un tono más cercano a la comedia romántica, la cuarta se aleja de esa ligereza, buscando renovar la experiencia para la audiencia y mantener la frescura visual.

La investigación nunca se detiene. Puede partir en láminas originales del período de la Regencia o en pasarelas contemporáneas. Pero no todo lo históricamente correcto funciona en este mundo.

Créditos: Netflix

“Hay cosas históricamente correctas que en este mundo se sienten demasiado reales. No están lo suficientemente ‘fantaseadas’”, explican. En esos casos, la solución es estilizar, exagerar y potenciar formas, texturas y colores hasta que encajen con la lógica interna del relato.

Diseñar para la fantasía

“Es una serie bastante extravagante. Su indumentaria es una oportunidad para diseñar vestuario, ¿no? Mientras que, en cambion, en muchas otras producciones en las que hemos trabajado, estas son oportunidades para recrear la historia. Nosotros no hacemos eso, diseñamos vestuario de un mundo de fantasía. Así que es muy especial", comentan.

Esa decisión marca la diferencia con otros dramas de época. Aquí, el objetivo es crear una ilusión convincente que dialogue con el presente y conecte con audiencias jóvenes.

Créditos: Netflix

En ese enfoque, la experiencia teatral de Glaser ha sido clave. “En teatro, si haces una obra de época, tienes que hacerlo igual que como lo hacemos en la serie. Nos guiamos por la historia de la época. Pero en el escenario, hay que realzarlo todo, (…) un poco más grande, un poco más audaz. Los botones son un poco más grandes si quieres verlos. Si el público quiere verlos, todo tiene que realzarse.

Esa lógica de exagerar detalles, intensificar siluetas y amplificar el color, se trasladó naturalmente a la pantalla, dotando a la serie de su carácter único.


En ese equilibrio entre historia y fantasía reside el secreto del fenómeno visual de “Bridgerton”. No es una reconstrucción académica del pasado, sino una reinterpretación estilizada que toma la Regencia como punto de partida para construir un universo propio, reconocible y profundamente contemporáneo.


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