Jackie Kennedy: El estilo atemporal de la eterna primera dama
¿Obsesionada con el minimalismo de Carolyn Bessette? En Somos La Percha retrocedemos un par de años y volvemos al origen del estilo Kennedy, repasando tres de las eras más icónicas de Jackie.
Con el estreno de “Love Story”, Instagram se inundó con posts y reels idealizando el estilo de Carolyn Bessette y John F. Kennedy Jr.
Incluso desde Somos La Percha analizamos y escribimos sobre el minimalismo atemporal de la publicista, pero con la aparición de Jackie Kennedy en la serie recordamos que la ex primera dama también fue un ícono de moda.
En general, el estilo de Jacqueline Kennedy Onassis se puede definir en tres palabras: Elegante, clásico y atemporal. Sin embargo, está marcado por períodos.
La primera dama de América
En 1953 contrajo matrimonio con John F. Kennedy, quien asumió la presidencia de Estados Unidos en 1960. Y ahí no sólo dejó atrás su estilo preppy y aristócrata europeo, sino que giró hacia una estructura diplomática.
No buscaba seguir tendencias, sino crear una imagen de Estado que hasta hoy perdura: trajes de dos piezas, colores monocromáticos y un insigne “pillbox” que usaba en la parte posterior de su cabeza.
Con chaquetas cortas y cuadradas; líneas limpias y cortes geométricos, Jackie convirtió su paso por la Casa Blanca en un despliegue de "elegancia arquitectónica".
Sus looks monocromáticos en tonos rosa y verde pastel o rojos y amarillos vibrantes no eran solo por gusto, sino una estrategia visual que le permitía ser identificada a kilómetros o destacar en la televisión a blanco y negro.
Los vestidos estructuras, con escotes en “V” igual fueron parte de este periodo que, tras el asesinato de John F. Kennedy, fue denominado “Camelot”, por el mito del Rey Arturo y la necesidad de Jackie de que su exmarido fuese recordado como un hombre idealista y de cultura.
La época bohemia de Jackie O
De Washington se mudó a Nueva York y ahí, en la gran manzana construyó la leyenda de “Jackie O”. Las prendas estructuradas, los trajes de dos piezas y los vestidos sesenteros quedaron como registro histórico.
-De hecho, el traje Chanel de tweed rosa que llevaba el día del asesinato de JFK se encuentra guardado en los Archivos Nacionales de Estados Unidos y sólo podrá ser exhibido después del año 2103-.
La ex primera dama guardó los guantes de seda y los sombreros pillbox y abrazó un closet mucho más minimalista y funcional. Abrigos de cuero negro, trench coats neutros, pantalones capri y wide leg y sobretodo, tops de cuello alto o cuello de tortuga.
La bohemia setentera se dejó ver en los atuendos de Jackie, aunque con una elegancia casi inmaculada. Y en cuanto a los accesorios, los pañuelos Hermès, los anteojos extra grandes y un reloj Cartier Tank se convirtieron no sólo en un emblema, sino en un escudo fashionista que hasta hoy es recordado y revisitado por las editoriales de la moda.
Grecia como inspiración
Rápidamente, las estructuras quedaron atrás y el estilo de Jackie se decantó por la bohemia propia de la época. Ahora, en 1968, tras contraer matrimonio en segundas nupcias con Aristóteles Onassis, sus atuendos se tornaron más “playeros”.
La libertad costera le dio una estética relajada: vestidos largos y vaporosos, colores llamativos, estampados geométricos y/o florales, sandalias planas de tipo gladiador hechas a medida y joyas XL.
Eso sí, sus mejores aliados siguieron siendo los pañuelos alrededor de la cabeza y los anteojos extra grandes; perfectos para disfrutar de Skorpios, la isla privada de Onassis en Grecia.
Sin importar si estaba en Washington, Nueva York o la costa mediterránea, Jackie siempre se lució con una elegancia minimalista y sin grandes logos. O al menos, con ninguno visible.
Su closet era una mezcla exquisita de básicos que podrían funcionar perfectamente hoy. Piezas atemporales y sin excesos que, a pesar de su simplicidad, encajaban como un rompecabezas.
Un estilo clásico y casi sin esfuerzo que gracias a unos lentes extra grande y un pañuelo alrededor de se volvió insigne.