Kidcore: la tendencia que demuestra que la moda también puede ser divertida
Colores vibrantes, estampados llamativos y accesorios inspirados en la infancia vuelven a protagonizar las pasarelas y el street style, reinterpretando una de las estéticas más nostálgicas del momento.
Durante varias temporadas, la moda estuvo dominada por el lujo silencioso, las prendas básicas y una paleta de colores neutros. Sin embargo, en los últimos meses comenzó a abrirse espacio una tendencia completamente opuesta: el kidcore, una estética que apuesta por la nostalgia, el color y la creatividad.
Inspirado en la infancia de los años 90 y principios de los 2000, el kidcore recupera prendas y accesorios que evocan esa etapa: estampados llamativos, rayas, dibujos, cuentas de colores, zapatillas coloridas, tejidos, bolsos originales y una mezcla de tonalidades vibrantes que rompe con cualquier regla tradicional del vestir.
Aunque la tendencia ya había tenido un primer auge hace algunos años, hoy regresa con una propuesta mucho más equilibrada. Ya no se trata de construir un look completamente infantil, sino de incorporar pequeños elementos que aporten frescura y personalidad a un estilismo contemporáneo.
Más allá de la estética, el kidcore refleja uno de los grandes cambios que vive la industria: la moda dejó de entenderse únicamente como una herramienta para proyectar elegancia y comenzó a valorarse también como una forma de expresión personal.
En un escenario donde conviven tendencias como el minimalismo, el lujo silencioso y el maximalismo, el kidcore recuerda que vestirse también puede ser un acto creativo. Porque, a veces, un bolso de colores, una camiseta estampada o un accesorio inesperado son suficientes para transformar por completo un look.