La historia detrás de la tiara: Kate Middleton vuelve a lucir la tiara Nudos de los Amantes de Lady Di
La princesa de Gales recuperó una de las joyas más emblemáticas de la familia real británica durante un banquete de Estado en Windsor. Una pieza de diamantes y perlas que tiene más de un siglo de historia y un vínculo especial con la princesa Diana.
Kate Middleton volvió a lucir una de las tiaras más reconocibles de la realeza británica durante el banquete de Estado celebrado en el castillo de Windsor en honor al sultán de Omán, Haitham bin Tarik.
Para la ocasión, la princesa de Gales eligió un vestido amarillo plisado de Elie Saab, con una capa ligera y detalles trenzados en el escote. Sin embargo, fue su elección de joyería la que recordó a una de las figuras más queridas de la familia real: Lady Di.
La tiara que se convirtió en una de las favoritas de Lady Di
Durante los años 80, Diana de Gales lució en numerosas ocasiones la tiara Nudos de los Amantes, reconocible por sus arcos de diamantes y perlas colgantes.
Una de sus apariciones más recordadas fue en Hong Kong, en 1989, cuando la combinó con el famoso “vestido Elvis”, diseñado por Catherine Walker.
El conjunto blanco, cubierto de perlas y lentejuelas, destacaba por su chaqueta de cuello alto y se convirtió en uno de sus looks más icónicos.
Una joya con más de 100 años de historia
Aunque muchos la relacionan directamente con Diana, su historia comenzó mucho antes. En 1913, la reina Mary encargó a la joyería Garrard la creación de una tiara inspirada en otra que había pertenecido a su abuela, la princesa Augusta de Hesse-Kassel.
Tras la muerte de Mary en 1953, la pieza pasó a manos de Isabel II, quien la utilizó en distintas ocasiones antes de prestársela a Diana en 1981, tras su matrimonio con el entonces príncipe Carlos.
De Lady Di a Kate Middleton
A pesar de convertirse en una de las joyas más representativas de Diana, la tiara nunca fue de su propiedad. Tras su divorcio de Carlos en 1996, tuvo que devolverla a Isabel II y la pieza dejó de verse públicamente durante años.
Fue en 2015 cuando Kate Middleton la lució por primera vez, durante una recepción diplomática en el Palacio de Buckingham.
Desde entonces, se ha convertido en una de sus tiaras favoritas para los grandes acontecimientos de la monarquía.
Su reciente aparición en Windsor vuelve a conectar la historia de dos princesas de Gales que, con décadas de diferencia, han llevado una misma joya.