La historia detrás de las flores en el desfile de Dior
Un recorrido por el legado floral de la maison Dior, desde la visión fundacional de Christian Dior hasta su reinterpretación contemporánea de la mano de Jonathan Anderson, donde la naturaleza vuelve a convertirse en lenguaje de alta costura.
El 12 de febrero de 1947, Christian Dior presentó su primera colección, la línea “Corolle”, caracterizada por siluetas profundamente femeninas inspiradas en los jardines de su infancia, en la villa Les Rhumbs, en Granville, Normandía.
“Solía dibujar mujeres-flor, con hombros sutiles, bustos redondeados, cinturas esbeltas como enredaderas y faldas que se abrían como corolas”, señaló Christian Dior.
Casi ochenta años después, el nuevo director creativo de la firma, Jonathan Anderson, propone su propia interpretación de ese legado, transformando la naturaleza en alta costura. Su visión dialoga tanto con la historia de la maison como con un gesto simbólico de su predecesor, John Galliano.
El diseñador icónico le obsequió a Anderson un ramo de flores para celebrar su llegada al frente de la casa, un detalle que se convirtió en inspiración directa.
Las flores florecieron en vestidos, aros, carteras y zapatos, impregnando la colección de un espíritu poético y renovado.
Así, las flores trascienden lo ornamental para convertirse en símbolo de continuidad y renovación. En Dior, la moda no solo se inspira en la naturaleza: la hace florecer una y otra vez, conectando pasado, presente y futuro en cada puntada.