Las claves del debut de Matthieu Blazy en la Alta Costura de Chanel

La Semana de la Alta Costura de París entró en su segunda jornada con la capital francesa convertida, una vez más, en el epicentro de la moda más exclusiva.

En un calendario marcado por debuts altamente esperados y momentos históricos para la industria, Matthieu Blazy presentó su primera colección de Alta Costura para Chanel, uno de los estrenos que concentró mayor atención esta temporada.

El debut del diseñador se inscribe en un contexto especialmente relevante para la moda parisina.

Junto a la presentación de Jonathan Anderson en Dior y la primera colección de Armani organizada sin la supervisión directa de Giorgio Armani, la propuesta de Chanel formó parte de una semana que redefine el pulso creativo del sector a través de la artesanía, la innovación y el relato visual.

Créditos: Getty Images

Un universo inmersivo para Chanel

Para su estreno en la casa de la doble C, Blazy optó por una aproximación inmersiva, articulando el desfile como un viaje por mundos de fantasía. Lejos de una lectura literal de los códigos históricos de la maison, la colección propuso una exploración sensorial donde la atención se desplazó desde la silueta hacia la superficie, la materia y el gesto artesanal.

La pasarela se convirtió así en un espacio donde la ilusión óptica, el movimiento y la textura construyeron el discurso principal, reafirmando el rol central del savoir-faire de los talleres en la Alta Costura contemporánea.

Tweed: tradición reinterpretada

Uno de los ejes de la colección fue el tweed, material emblemático de Chanel, revisitado desde una perspectiva contemporánea. Blazy trabajó el tejido no solo como estructura, sino también como superficie viva, explorando nuevas densidades, acabados y formas de aplicación que lo alejaron de su lectura más clásica.

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Texturas como lenguaje

Las texturas adquirieron un protagonismo absoluto a lo largo del desfile. Bordados en relieve, superposiciones y tratamientos textiles complejos aportaron profundidad visual y táctil a las piezas, reforzando la idea de una Alta Costura que se construye desde el detalle y la precisión manual.

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Plumas y movimiento

Las plumas aparecieron como un recurso clave para introducir ligereza y dinamismo. Integradas de forma orgánica en vestidos y capas, aportaron fluidez y acentuaron el carácter onírico de la propuesta, dialogando con el concepto de fantasía que atravesó toda la colección.

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Transparencias y delicadeza

Las transparencias sumaron una capa de sutileza al conjunto, permitiendo jugar con la luz, el cuerpo y la percepción. Más que un recurso decorativo, funcionaron como una herramienta para equilibrar la riqueza material de las piezas con una sensación de ligereza visual.

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Un nuevo capítulo para la maison

Con esta primera colección de Alta Costura, Matthieu Blazy inaugura una nueva etapa creativa en Chanel, en la que la tradición y la experimentación conviven desde la artesanía.

Un debut que no solo responde a la expectativa de la industria, sino que también plantea una visión clara sobre el lugar de la Alta Costura en el presente y su proyección hacia el futuro.


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