Llamativo y vibrante: De la teoría de lo inesperado a ser un color neutral
De seguro has visto las teorías que postulan que, para hacer llamativo un espacio o look, debes agregar un pop de color rojo que rompa con la monotonía del espacio o las prendas, pero ¿y si te dijéramos que este es también un color neutral?
Históricamente, hemos creído que los neutros pasan del beige al café, blanco, gris, negro y azul marino. En tanto, el rojo habitaba en el casillero de lo dramático, lo festivo o lo nocturno.
Un tono reservado para esas ocasiones en que se buscaba llamar la atención y captar miradas incluso a distancia.
Sin embargo, en el minimalismo contemporáneo, el rojo ha experimentado una transformación fascinante.
Lejos de ser solo un acento disruptivo, el rojo ha reclamado su lugar como una tonalidad ancla: un color capaz de amalgamar una paleta completa sin perder un ápice de elegancia, así como los estampados de lo leopardo.
De la teoría de lo inesperado al fondo de tu armario
Hay una regla no explícita en el interiorismo y el estilismo; añadir un pop inesperado de rojo mejora automáticamente cualquier lugar o atuendo.
Rompe con la monotonía y vuelve interesante y llamativo hasta el espacio o look más básico de todos. Pero solo fue solo la puerta de entrada. El verdadero cambio de paradigma ocurre cuando dejamos de tratar al rojo como la novedad y lo integramos como una estructura más.
Y es que sí, es probable que quienes buscan pasar desapercibidos eviten esta tonalidad que, normalmente, se usa para revitalizar un look o acentuarlo. Sin embargo, y aquí está la razón de porque debiese considerarse un color neutro, combina con todo.
El rojo es el nuevo negro
Es el nuevo básico del closet y ya no se limita a ser un color llamativo, sino, a un neutro que no tiene porqué limitarse a un accesorio o prenda en contraste.
Y así lo han demostrado las últimas pasarelas, por ejemplo, Celine logró un atuendo sumamente sobrio y elegante, combinando una bolsa roja con un pantalón café tierra.
O marcas emergentes como Zakov y Lii combinaron el rojo con azul celeste y amarillo mantequilla, creando bloques de color impactantes. Y en la calles también se ha visto en combinaciones que van desde un buzo verde hasta un total black que lleva el rojo como gran protagonista.
Al final del día, considerar el rojo como un color neutro es una forma de reinterpretar los básicos con ese factor sorpresa que transforma por completo un outfit o lugar.