Met Gala: La accesibilidad llegó a la alfombra roja más exclusiva de la moda
Tickets de más de 100 mil dólares y marcas como Schiaparelli, Thom Browne, Chanel o Saint Laurent con invitados de lujo. Entre el brillo y la ostentosidad, el fast fashion se abrió paso en la alfombra roja más exclusiva de la moda.
La noche más importante de la moda fue, también, la noche más importante del retail.
Desde luego, no podemos separar el fast fashion de la industria; sus diseños suelen emular las grandes creaciones de casas como Chanel, Dior, MiuMiu o Prada, y en el último tiempo, las tendencias de las calles han impactado en las pasarelas.
Y a pesar de que cada vez son más los diseñadores y las marcas que colaboran con el retail, esto no lo veíamos venir: la accesibilidad llegó a la alfombra roja más exclusiva de la moda.
Gap, Zara y Alo llegaron a la MetGala vistiendo a Kendall Jenner, Stevie Nicks, Bad Bunny y Jimmy Butler. Este último, con chaqueta de esmoquin customizada a su medida, de la marca deportiva que si bien no es de consumo masivo, es accesible.
Pero por supuesto, la atención estuvo en la mayor de las Jenner, quien se lució en GAP. La firma, a través de su línea de alta gama “GapStudio” dirigida por Zac Posen, vistió a la modelo con una pieza inspirada en la escultura griega “La victoria alada” de Samotracia que incluía un bustier a medida y alas.
En tanto, Zara vistió tanto al intérprete de “Ojitos Lindos” como a la vocalista de Fleetwood Mac, quien lució un adelanto de lo que podemos esperar de la colaboración entre la marca de Inditex y John Galliano.
Precisamente, el diseñador customizó el vestido de la cantante; una pieza dramática confeccionada en tafetán de seda y terciopelo.
¿Y Bad Bunny? El puertorriqueño acaparó la atención gracias a un maquillaje que celebraba el “cuerpo envejecido” y que lo hizo lucir irreconocible. ¿Su traje? Un costum Zara diseñado por él mismo que incluía botonaje oculto y una pajarilla extragrande y llamativa.
Looks que, sin duda, dieron de qué hablar, poniendo en la palestra a las marcas de retail. Un movimiento estratégico que redefine la exclusividad en la era de la democratización digital, pero que, a la vez, crea una sensación de cercanía ilusoria: el lujo se vuelve accesible; sin embargo, sólo hasta cierto punto debido a que las piezas lucidas por Kendall Jenner o Bad Bunny son creaciones imposibles de encontrar de manera convencional.
Aún así, el deseo de pertenencia se disparó en el público y nos dejó pensando: ¿El lujo se vuelve accesible? o ¿las marcas de consumo masivo buscan limpiar su imagen y rodearse de un halo de exclusividad profundamente deseable?