Pulso de una colección: La nueva entrega de Nieves Marín
Cuadrillé en rojo, azul y blanco, vestidos con mangas abullonadas y drapeados asimétricos. Lo nuevo de la chilena rescata el latir del diseño casero, pero desde la mirada y el talento de una profesional.
De máquinas de coser industriales a esas clásicas que se encuentran en más de un hogar o que fueron parte de nuestras infancias.
La nueva colección de Nieves Marín es una vuelta a los orígenes, a los inicios de quienes navegan en el mundo del diseño o la costura.
En colaboración con Brother, la diseñadora chilena presentó “Pulso”, una entrega compuesta por seis prendas que plasman las palpitaciones de las máquinas de coser en vestidos abullonados, con estructuras geométricas y estampados cuadrillé.
Sobre la colección
En un evento íntimo, Nieves Marín dio a conocer una colección que se vendió casi de forma inmediata y en Somos La Percha conocimos sus detalles.
Según nos contó la diseñadora, la entrega nació a partir de una invitación por parte de la marca a conocer sus máquinas y un interés propio de demostrar que con “máquinas más caseras” también se puede lograr una colección con ropa de diseñador.
Igualmente, nos reveló que el nombre proviene, precisamente, del sonido que se produce al coser, a ese “pulso” que, de acuerdo con Marin, “hace que tu corazón lata”.
Al respecto, comentó que la máquina es el instrumento para llegar a la creación y que ese “pulso” que crea no sólo tiene que ver con un latido, sino “con ese engranaje de cuando una era chiquitita y escuchaba a la abuela coserte el jumper”.
Seis piezas, un latido
Compuesta por seis prendas, la diseñadora quiso innovar y, en esta ocasión, probó tanto las máquinas bordadoras como las sublimadoras.
“Había otra máquina que trabajaba el jeans y yo hago abrigos, entonces trabajar en una tela gruesa también es un desafío con una máquina de coser que es más doméstica”, comentó.
A la vez, destacó “que con las máquinas que tú tienes en la casa, tu creatividad puede llegar a mil y puedes transformar un diseño en una colección completa”.
Palabras que se manifiestan en piezas de gabardina e incluso en un conjunto de denim que fue diseñado por su propia madre. Un jeans wide leg y una blusa de mezclilla; ambos en un azul oscuro sumamente sobrio que rompe con los diseños habituales de Nieves.
El resto de las prendas, fieles a su estilo, son vestidos con cortes asimétricos, volúmenes amplios en la parte inferior y mangas abullonadas que construyen una imagen tan romántica como punk.
Faldas drapeadas en cuadrillé de tonos rojo y estampados florales y hasta un vestido animal print que de seguro querrás tener en tu closet.
Diseño nacional que juega con la geometría, las siluetas arquitectónicas y la crudeza de los estampados punk . Volumen y asimetría que reafirma el lenguaje visual de Nieves Marín, pero desde un lugar más casero, nostálgico e incluso familiar.