Sombrero pillbox: El favorito de Lady Di y Jackie Kennedy está de vuelta
Incluso las tendencias de hace medio siglo atrás están volviendo y para 2026, se espera que uno de los sombreros más elegantes de la historia haga su regreso, especialmente, para la temporada de otoño-invierno.
Era el favorito de Jackie Kennedy y Diana de Gales y en realidad, se le suele ver sobre las cabelleras de quienes componen las distintas realezas del mundo. Desde Kate Middleton, hasta las princesas Eugenie y Beatrice de York o la reina Máxima de los Países Bajos.
Todas han lucido un “pillbox hat” y no es casualidad. No se trata de un simple accesorio, sino de un símbolo de elegancia que, incluso, está reservado a ocasiones especiales.
Así, no es de extrañar que quienes pertenecen a la Casa de Windsor, la Casa de Orange-Nassau o simbólicamente a la Casa de Habsburgo luzcan estos sombreros en matrimonios o funerales.
Momentos en que se vuelve esencial mostrar un nivel de solemnidad digno a la realeza; con su copa plana y estructura rígida y sin alas, se asocia inmediatamente a una elegancia contenida y casi ceremonial que, por más que pase el tiempo, no pierde vigencia.
Su apuesta estética es de elegancia clásica, aquella que nos dirige a la mitad del siglo 20, cuando en pleno periodo entre guerras o derechamente durante la Segunda Guerra Mundial, llevar un sombrero o tocado era imprescindible.
Luego, en los 60, Jackie Kennedy lo inmortalizó y en los 90, Lady Di lo reinterpretó con looks modernos y relajados -para la época, claro-. Así, la princesa del pueblo demostró que se trataba de un accesorio que podía convivir con siluetas contemporáneas.
El “pillbox” habla de orden, presencia y sobre todo, de elegancia clásica en tiempos de caos. Es un accesorio pequeño, pero con una historia que hoy lo trae de vuelta.
Eso sí, más enfocado en la temporada de otoño-invierno ya que suele elaborarse en lana. Aunque, por supuesto, existen versiones en rafia o satin que han conquistado el street style.
La propuesta de las marcas
No sólo las calles han anunciado su regreso, sino también las pasarelas. Por ejemplo, Chloé propuso un pillbox en blanco, de tela y casi como un turbante ideal para los looks con prendas lenceras.
Loro Piana hizo lo suyo con una versión en lana al igual que Yohji Yamamoto que incluyó un pedazo de velo con encaje en él. Y por su parte, Marni, A.Potts o Conner Yves se atrevieron con diseños que rompen con lo tradicional y donde las perlas e incluso las plumas se hacen parte de una historia marcada por lo clásico.
Con su elegancia tan contenida, el pillbox se convirtió casi en un accesorio exclusivo de la realeza, pero calles y pasarelas lo han sacado de los castillos para elevar hasta los atuendos más básicos.
Porque sí, uno de sus plus, es su capacidad de elevar looks minimalistas o bien, acompañar el maximalismo de un look de fiesta.