Fran Pérez y su diagnóstico de disautonomía: cómo ha aprendido a reconocer sus síntomas
La creadora de contenido y dueña de la tienda Kadú contó que convivió durante años con distintos episodios sin saber qué le estaba pasando. Hoy, después de recibir un diagnóstico, asegura que ha aprendido a reconocer las señales que le entrega su cuerpo.
Durante su conversación en nuestro podcast Somos Más que Moda, Fran Pérez habló sobre una faceta menos conocida de su vida: su diagnóstico de disautonomía.
La fundadora de Kadú comentó que ha experimentado síntomas desde hace años, aunque recién fue diagnosticada hace aproximadamente seis o siete meses.
¿Qué es la disautonomía?
La disautonomía es un término que engloba distintos trastornos que afectan al sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones como la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la respiración, la digestión y la sudoración.
Por eso, sus manifestaciones pueden variar de una persona a otra. Entre los síntomas más comunes se encuentran mareos, desmayos, fatiga, náuseas, alteraciones de la presión arterial o cambios en la frecuencia cardíaca.
La importancia de reconocer las señales
En el podcast, Fran relató que suele sentirse especialmente afectada en espacios con mucha gente y estímulos. Por esta razón, durante el concierto de Bad Bunny prefirió mantenerse en una zona más alejada de la multitud por temor a desmayarse.
También recordó otro episodio en el que la gran cantidad de personas afectó su condición. Durante el Lollapalooza, comenzó a sentirse mal y terminó retirándose del festival.
“Yo sé cuándo me viene”, explicó Fran, detallando que ha aprendido a identificar señales como los mareos antes de que el episodio avance.
Según contó, en su caso también presenta presión arterial baja y, para manejar sus síntomas, suele llevar electrolitos consigo.
Más allá del diagnóstico, su experiencia pone sobre la mesa una condición de la que todavía se habla poco, pero con la que conviven distintas personas.
Su relato también muestra la importancia de conocer los avisos de nuestro cuerpo y, especialmente, consultar a profesionales de la salud cuando existen mareos, desmayos u otras advertencias recurrentes.