La primavera, sus flores y la creación

Cuando llega septiembre pienso en Floricienta. En las flores amarillas que aparecían en uno de sus capítulos. Pero esto que te voy a contar no es sobre esperar flores, sino sobre lo que pasa cuando entiendes que puedes crearlas.

Créditos: @felipemaldini.fotografia

No sé cuidar flores. Se me han muerto todas. Tenía una en el balcón del departamento, la regaba, le hablaba, hacía todo lo que dicen que hay que hacer, pero también se murió. Hace poco recibí un regalo que cambió eso.

Fabiola Aillón me regaló flores de jeans reutilizados. Eternas, como ella dice. Fabiola es diseñadora y hace suprareciclaje entre Iquique y San Felipe. Definitivamente toma prendas y las convierte en vestuario único. Si la buscas en Instagram, está como @fabiola.aillon.

El regalo llegó después de una sesión de fotos donde usé sus creaciones. Me gustó porque tiene sentido práctico, pero también porque representa algo. Son flores que no se mueren y que están hechas de algo que alguien descartó, su destino era ser “olvidadas”, pero revivieron.

Durante estos últimos meses, empecé a notar que las flores estaban en todos lados, solo que de formas completamente distintas.

Sigo a Piwke, que es bordadora @piwke.bordados. Sus flores están hechas con hilo, punto por punto, hora tras hora. Cuando entras a su perfil, ves flores bordadas de colores distintos, estilos distintos, técnicas que van desde lo más delicado hasta lo más libre.

Pero todas esas flores comparten algo en común, sí o sí alguien se sentó y las hizo lentamente. Muy lentamente. Es casi como si la persona que lo hizo dejara un poco de su paciencia en la tela.

Mi amiga Angelito pinta y crea flores. Su cuenta es @arte_angelito. Una de las tantas técnicas que practica es con botellas reutilizadas y pintadas a mano, convirtiéndolas en muy pero muy coloridas flores.

Sin duda, mi amiga es una gran artista visual, pero también una persona de gran corazón. Y pienso que su mundo, repleto de colores en su interior, lo expande al mundo con sus creaciones.

Sus flores son completamente distintas a las de Piwke, y eso es lo bonito, cómo pueden existir diversas formas y creaciones de flores.

Fabiola Aillón, que te mencionaba al inicio, usa retazos, decora telas, trabaja prendas que tal vez la mayoría descartaría.

Sus flores vienen de lo que “sobra” y muchas veces pocos ven. Al ver sus flores pienso que, definitivamente, ella busca traer algo de vuelta que creíamos muerto y darle una segunda vida que es mejor que la primera.

¿Bonito pensarlo así en flores y prendas, verdad?

Lo que me pasa es que, viendo a estas tres personas, entiendo que las flores no necesariamente son un concepto romántico o sentimental. Las flores están en la calle, cuadernos, diseños de interior y exterior e incluso en redes sociales (si tu algoritmo acompaña) todos los días. Están en prendas que ves en la calle, locales por los que pasas sin pensar.

Y estoy muy segura que no es solo en primavera. Durante todo el año.

Y con esta columna modo primavera, pienso que tal vez no necesitamos siempre saber cuidar flores para tenerlas. Tal vez podemos hacerlas con nuestras manos.


¡Feliz llegada de la primavera!


Daniela Seguel

Actriz, comunicadora y creadora de Reviviendo Mil Prendas 

https://www.instagram.com/reviviendomilprendas/?hl=es
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