Valdivia se vistió de moda colectiva: mi experiencia en RDF versión Los Ríos 2026

Runway Fashion Design impulsa la colaboración entre diseño y artesanía local, acompañando procesos completos para desarrollar colecciones con enfoque consciente.

Créditos: cedida

La cabeza a veces me explota, cargada de información y ganas de contarlo todo. Siempre me pasa. La columna anterior también nació así. Empezar se me hace difícil porque no sé desde dónde ni cómo partir, pero aquí voy. ¿Me acompañan?

Hace unas semanas estaba en Iquique. Ahora en el sur, Valdivia. Cambian los paisajes, los climas, los ritmos. Lo único que permanece es el textil.

Todo comenzó hace meses, cuando Johana Fernández me invitó a ser jurado y a exponer en Runway Fashion Design, (RFD), versión Los Ríos 2026. A Johana la conozco hace algunos años, en la primera versión del proyecto y con el tiempo nuestra relación se fue volviendo algo más profundo que una simple coincidencia en el camino, se convirtió en amistad. De esas que nacen sin anuncio, pero que se sostienen solas.

Ella es penquista de corazón, recuerdo que eso apareció muy temprano en nuestras conversaciones y creo que ahí reconocimos algo en común. Las dos de regiones, enamoradas de un vestuario consciente, creyendo que apoyarnos entre mujeres no es un discurso bonito, sino una práctica diaria.

El martes 27 de enero tomé el avión rumbo a Valdivia para RFD, y la lluvia me recibió sin ceremonia. El sur no anuncia, simplemente sucede. Lo sé bien porque nací y viví casi toda mi vida en Temuco. En este viaje regresaron recuerdos de caminar bajo el agua sin apuro, comer sopaipillas sin zapallo y sentir esa amabilidad innata, tan propia de nuestro sur.

Educando al consumidor del futuro

Al día siguiente era mi charla y estaba nerviosa. No era un nervio técnico, mejor dicho, de esos que se disfrutan. El Congreso reunió a personas que piensan la moda desde la conciencia y la responsabilidad. Escuchar a exponentes internacionales y nacionales hablar de sostenibilidad, ética y futuro me hizo sentir parte de un diálogo necesario.

Mi exposición se llamaba “Educando al consumidor del futuro”, aunque en realidad fue una conversación conmigo en voz alta. La preparé muchísimo y di mil vueltas, porque quería que existieran preguntas que solemos esquivar, incómodas pero urgentes. Antes de criticar el consumismo, la inquietud fue directa: ¿por qué no conectamos con la problemática social y ambiental detrás de esta industria?

Tal vez no se trata de ausencia de valores. Tal vez muchas de nuestras contradicciones son, en realidad, una forma de supervivencia psicológica en un mundo atravesado por crisis constantes, complejas y agotadoras. No es justificar, más bien, intentar entendernos ¿No les pasa que a veces simplemente no damos más? ¿Que el exceso de información nos adormece en lugar de activarnos?

Y en medio de esa conversación apareció otra reflexión que me atraviesa: la identidad deja de ser algo externo cuando empieza a sentirse como parte del propio cuerpo o de la comunidad. Cuando ya no es un discurso, sino una experiencia vivida.

Créditos: cedida

“La ropa trasciende la tela”

Me gusta mencionar amistades que me inspiran, y Juanpi, de @psicologiadelvestir, es una de ellas. Lo cité durante la exposición: “Vestirse, cuando se hace con sentido, puede convertirse en una forma de elaboración psíquica. La ropa trasciende la tela; es una extensión del cuerpo y del alma, un archivo que resguarda lo que el lenguaje no siempre puede decir”. Cuando lo leí, varias personas movieron su cabeza transmitiendo estar de acuerdo.

Cuando la charla terminó, escuché comentarios, miradas, palabras, y pensé en mi versión niña, la que se enamoró de la ropa como juego y refugio. Sentí que seguía conmigo, que no la había perdido. En la exposición, habíamos sido las dos hablando al mismo tiempo.

Y si estoy hablando de prendas, es imposible no mencionar a la diseñadora que me acompañó en Iquique con sus creaciones: @margo_origenes, quien también viajó conmigo en este trayecto. Durante la mayoría de esos días estuvo presente a través de piezas intervenidas, retazos y esa experimentación que solo ella sabe lograr y que yo llevaba como una segunda piel, convirtiéndose en mi estandarte. Y, por supuesto, mi “tomate” en la cabeza que tanto me gusta usar.

Créditos: cedida

Volví a Santiago con el corazón agradecido

Es cierto, aún no les explico de qué trata RFD. Aquí voy: Runway Fashion Design impulsa la colaboración entre diseño y artesanía local, acompañando procesos completos para desarrollar colecciones con enfoque consciente.

La pasarela no era un simple espectáculo. Era el resultado de meses de trabajo compartido, esa palabra tan bonita era el lienzo más profundo: comunidad. Ser jurado en ese contexto fue un honor. Algo que se repitió durante el congreso pasado fue que no existe transformación en soledad. Los cambios son colectivos. Estoy segura de eso, y este espacio fue un ejemplo.

RFD premió en esta convocatoria a tres colecciones. Créanme que no fue fácil elegir, después de muchas conversaciones como jurado, llegamos a la decisión. Bogar obtuvo el primer lugar; Raíces Recicladas, el segundo; y Nómadas, el tercero.

También hubo menciones honrosas internacionales para Gau-Do y Chinita Cuzca, marcas argentinas que aportaron talento global. La participación de creadores de Argentina, Uruguay y Perú consolidó la visión de RFD como plataforma internacional de moda circular y colaborativa, que crece cada día y seguirá expandiéndose.

Créditos: cedida


Volví a Santiago con el corazón agradecido. Convencida de que Valdivia se vistió de moda colectiva. Me quedo con la certeza de que en esta industria necesitamos sostenernos. No soltarnos. Recordar que el crecimiento verdadero no es individual, es desde la unión.

Cuando eso se entiende, el trabajo deja de ser competencia y se convierte en un espacio donde se respira amor y causa expansiva y, pienso que esos lemas son extremadamente necesarios ahora y siempre.


Daniela Seguel

Actriz, comunicadora y creadora de Reviviendo Mil Prendas 

https://www.instagram.com/reviviendomilprendas/?hl=es
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