Entre tenis y moda: Naomi Osaka debutó en el US Open con un look inspirado en Allen Iverson
La tenista japonesa volvió a unir deporte y moda con una entrada pensada hasta el último detalle. Esta vez, el básquetbol y uno de sus grandes referentes fueron la motivación de su propuesta.
Naomi Osaka debutó en el US Open 2026 en el Estadio Arthur Ashe de Nueva York. Antes de comenzar el partido, apareció con un atuendo que rápidamente se transformó en otro de sus momentos de moda dentro de una cancha.
Del básquetbol a la cancha de tenis
El conjunto con el que impresionó la tenista fue creado por Who Decides War y contó con el estilismo de Law Roach.
Osaka se presentó con una sudadera gris sin mangas y con un gorro, intervenida con recortes y fotografías de su propia trayectoria, acompañada por una larga falda blanca de tul.
La inspiración vino del estilo del basquetbolista Allen Iverson, quien se convirtió en una figura emblemática de los Philadelphia 76ers.
Las trenzas pegadas a la cabeza, los cintillos deportivos, las prendas holgadas y otros códigos que marcaron su imagen fueron llevados por la deportista a una propuesta mucho más teatral.
“Es alguien a quien admiro mucho porque ha hecho mucho en la moda, intencionalmente o no. Cambió la forma en que los jugadores de la NBA se visten”, explicó Osaka tras el encuentro.
La cancha también puede ser una pasarela
No es primera vez que la tenista recurre a referencias para construir sus entradas. Este año, en Wimbledon, apareció con un kimono blanco inspirado en su herencia japonesa y en O-Ren Ishii, el personaje interpretado por Lucy Liu en “Kill Bill”.
También sorprendió en el Abierto de Australia con un gran sombrero decorado con mariposas y velo. Pero el vestuario no es lo único por lo que destacó en Nueva York.
El partido terminó a su favor: Osaka venció a Anastasia Zakharova por 7-6(6) y 7-6(3), avanzando a segunda ronda.
El deporte y la moda parecen mundos distintos, pero inevitablemente se cruzan. La tenista demuestra que vestirse también puede ser parte de la preparación para un gran momento, una forma de expresarse, sentirse cómoda y entrar a escena siendo fiel a una misma.