Más allá de los labios: Ojos, mejillas y boca, las mil funciones de los bálsamos labiales
¿Su uso habitual? En los labios. ¿Su uso en pasarelas? Más allá de lo clásico y así lo demostró la Semana de la Moda de Madrid, donde las marcas reinventaron el uso de este producto de belleza.
¿Te imaginas llevar bálsamo labial en las cejas? Suena extraño; sin embargo, es posible y así lo demostró la Semana de la Moda de Madrid, donde diseñadores como Moises Nieto, Ernesto Naranjo, Redondo Brand o Agua by Agua Bendita reinventaron y dieron más de un uso a este producto.
Primero, fueron los polvos bronceadores o el rubor en polvo en forma de sombra; luego, los blush cremosos como una forma rápida de darle color a los ojos, pero ahora es el turno de los bálsamos labiales.
Este básico de los neceseres viene a convertirse en un tres en uno y es que, gracias a su amplia gama de tonalidades, ya no sólo cubre los labios, sino también los ojos, las mejillas y hasta las cejas. Sí. Las cejas. En realidad, todo depende del tono qué elijas y aquí te contamos cómo reinventar el uso de un producto que de seguro tienes.
Formas de reinventar tu bálsamo labial
Fijador de cejas
Quizás, la manera más inesperada de llevar y reinterpretar tu bálsamo labial. Aplica un toque ligero de uno transparente y ayúdate de un cepillo de cejas para peinarlas y fijar los vellos de forma natural. ¿Lo mejor? No las deja rígidas ni con residuos blancos, sino más bien, con un efecto laminado que querrás replicar.
Efecto párpado mojado
Aplica pequeños toques de tu bálsamo favorito sobre el párpado móvil para lograr un acabado editorial, brillante y con reflejos de luz instantáneos. Además, puedes aplicarlo solo o sobre la sombra de tu elección.
Rubor e iluminador natural
Si tu bálsamo tiene un suave tinte rosado, rojo o coral, da unos golpecitos sobre las manzanas de las mejillas. La textura cremosa se funde con la piel dando ese aspecto saludable tipo "glow desde adentro".
Puntos de luz estratégico
En el hueso del pómulo, en el arco de cupido o en el tabique nasal: un toque de bálsamo sin color actúa como el iluminador de acabado húmedo más natural que existe.
Y así, un sólo producto puede tener más de un uso. Transforma ese imprescindible de tu neceser en un bálsamo multiuso que, incluso, podría ayudarte a liberar espacio de tu cartera y simplificar tu rutina.