Un día llueve de manera torrencial y al otro sale el sol como si nada. ¿Y la temperatura? Cambia de maneras impensadas, convirtiendo el vestir en una verdadera odisea en la cual no sabes qué llevar, pero hay una prenda ideal para esos días y aquí te contamos cuál es.
Ves el clima en la televisión, en tu celular e incluso en los reportes de redes sociales, te preparas para una determinada temperatura, pero a la hora de salir a la calle, la situación es completamente distinta. Quizás, cambió durante el día o de un momento a otro se nubló y comenzó una lluvia torrencial.
Con el cambio climático y el fenómeno del Niño impactando Chile y gran parte de Sudamérica, vestirse puede convertirse en una verdadera odisea. Mañanas frías, tardes cálidas y noches, nuevamente frías. En resumen, no sabes qué ponerte o cómo transitar entre estas variaciones, pero para esos días, están las capas y los ponchos.
Una prenda que por lo general se relaciona al invierno o a estéticas más bohemias; aunque todo depende del material, diseño y grosor: no es lo mismo llevar un poncho de lana que uno de algodón o lino. Y precisamente, eso es lo que plantean las tendencias actuales.
Estos clásicos setenteros vuelven como una alternativa para quienes buscan sumar una pieza abrigadora sin tener que recurrir necesariamente a un abrigo o chaqueta. ¿Lo mejor? Es ideal para transitar durante esos días de clima cambiante.
Una tendencia que se reinventa
Aunque las capas y los ponchos tienen una larga historia en la moda, su regreso conecta especialmente con la estética de los años 70, marcada por las siluetas relajadas, los flecos, los estampados geométricos y los tejidos de inspiración artesanal.
Sin embargo, esta temporada no se limitan a esa estética bohemia. También aparecen en versiones más minimalistas, con cortes estructurados, colores neutros y materiales ligeros que permiten incorporarlos a estilismos más urbanos y sofisticados.
Aquí, la clave está en jugar con las proporciones y elegir prendas que permitan equilibrar el volumen de estas piezas. Por ejemplo, un poncho liviano sobre una polera básica puede ser la alternativa a un suéter o chaqueta y claro, lo puedes combinar con jeans anchos o rectos o bien, puedes apostar por un vestidos de satín o una faldas midi y las botas de tu preferencia.
Asimismo, puedes acompañar tus looks de capas de líneas estructuradas para acabados más elegantes u otras de tejidos finos para un twist artesanal igual de sofisticado e incluso, pueden ser el gran protagonista de tu look.
Lo importante es elegir el tejido adecuado para cada ocasión. Así, podrás incorporar esta tendencia a tu clóset y contar con una alternativa práctica para esos días en que el clima no termina de decidirse.