Del cabello a la ropa hay un solo paso y así lo han demostrado los lazos que esta temporada prometen apoderarse de tus faldas, vestidos e incluso chaquetas.
Durante años, los lazos fueron el símbolo indiscutido del estilo coquette y, por supuesto, ningún estilismo estaba finalizado sin una cinta en el cabello. Rosadas, celestes, rojas, negras… Habían de todos colores y aunque en general acompañaban un medio moño, también podían estar presentes en trenzas y uno que otro bolso.
Y aunque siguen siendo el emblema de esta estética, ya no se llevan sólo en las melenas y así lo han demostrado las pasarelas. Marcas como Dior, Valentino, Alexander McQueen, Givenchy, Khaite y Simone Rocha -que las incluye en cada temporada-, han sumado las cintas a tops, faldas, vestidos, trajes y chaquetas que han redefinido la idea de la feminidad y el romanticismo.
¿Por qué? Es simple. No se trata del lazo pequeño y extremadamente delicado al que estábamos acostumbrados con el estilo coquette, sino de versiones maximalistas y XL que le dan carácter hasta a los looks más sensatos.
La gracia de esta tendencia es que no necesitas apostar por un look completamente romántico para sumarte a ella. Una blusa con un lazo extragrande o un top compuesto de múltiples cintas son algunas de las alternativas para sumarte a esta tendencia. El objetivo de esta temporada es claro: que los lazos no pasen inadvertidos.
Las posibilidades son infinitas y lo mejor, permiten jugar con los distintos niveles de la feminidad y el romanticismo con propuestas que van desde las más delicadas hasta los diseños que acaparan por completo las miradas.
Lo más interesante es que no necesitas limitarte a los tonos pastel ni a las siluetas ultrafemeninas. Los lazos negros, por ejemplo, pueden aportar un aire más sofisticado, mientras que las versiones XL en colores contrastantes son ideales para quienes buscan darle un giro más atrevido a sus looks.
Y sí, llegan justo a tiempo para celebrar lo que queda de primavera y darle la bienvenida al verano con delicadeza y una dosis extra de romanticismo.