Willy Chavarría convierte la pasarela en un espacio político en la Paris Fashion Week
Su colección “Eterno” en Paris Fashion Week confirmó que Willy Chavarría entiende la moda como una declaración cultural y política.
En Paris Fashion Week, Willy Chavarría volvió a dejar claro que su trabajo va mucho más allá de la ropa. El diseñador estadounidense de herencia mexicana presentó una colección que pone en el centro temas como identidad, poder y comunidad, reafirmando su lugar como una de las voces más políticas de la moda actual.
Moda, identidad y activismo
Conocido por su postura firme en defensa de los derechos de migrantes y de la comunidad LGBTQ+, Chavarría utiliza sus desfiles como plataformas de visibilización.
Sus presentaciones no buscan ser solo espectáculo. Estas plantean preguntas, incomodan y reflejan realidades sociales que muchas veces quedan fuera de los circuitos tradicionales de la industria.
En esta nueva propuesta, titulada “Eterno”, esa línea se profundiza. La colección continúa el diálogo entre estética y postura ética que el diseñador ha desarrollado en sus anteriores shows en París, donde ya había incorporado imágenes con fuerte carga religiosa, migratoria y social.
Los looks: sastrería y herencia chicana
Sobre la pasarela, la propuesta estética combinó sastrería con códigos del streetwear y una marcada raíz chicana. Destacaron los trajes de siluetas amplias con ecos de los pachucos, una subcultura de jóvenes mexicanos y mexicoamericanos en los años 30 y 40, que evocan una elegancia desafiante ligada al orgullo cultural y a la resistencia.
Las proporciones exageradas y la construcción de las prendas reforzaron una presencia poderosa, donde cada look parecía pensado no solo como vestuario, sino como declaración visual. La colección construye una imagen de fuerza colectiva, donde tradición, memoria y contemporaneidad conviven en tensión.
El cuerpo como mensaje
Otro eje central del desfile fueron las personas que caminaron la pasarela. Estas no aparecieron como figuras neutras, sino como cuerpos con historia, identidad y representación. En el universo de Chavarría, el cuerpo es político, y esa idea se traduce en quiénes son visibles, cómo se muestran y desde qué lugar ocupan el espacio.
Aparte de los modelos, el show incluyó a figuras del mundo musical y creativo que amplifican el discurso cultural de la colección. Artistas como Mon Laferte, quien abrió y desfiló en el evento interpretando su canción “Femme Fatale”, y la boy band latina Santos Bravos, aportaron una presencia performática que conectó la moda con otras formas de expresión latinoamericana.
Al elegir qué referencias culturales eleva y qué cuerpos desfilan, Willy Chavarría desafía la idea de que la pasarela es solo una vitrina de tendencias. Su trabajo insiste en que la moda también puede alzar la voz, abrir conversaciones y convertirse en un territorio donde la estética y la postura social van de la mano.