Reconozco que es romántico. Que es bonito eso de tener tu “perfume firma”. Una botellita única, que se termina y se vuelve a comprar en un ciclo infinito. Perfecto y consistente. Sólo un perfume por muchos años.
Bajo el argumento que “con este aroma todos me reconocen” o “todos me conocen así”, muchas han elegido la seguridad de tener solo una fragancia que las representa a capa y espada.
En esta columna quiero intentar convencerte de que podrías ampliar un poco ese armario de aromas.
Que te represente en todas tus facetas: las mujeres somos tantas cosas en una. Algo que amo de nosotras. Fuertes, sexys, inteligentes, románticas, trabajadoras, etc, etc.
Entonces ¿por qué limitarse a un solo aroma?
Creo que vale la pena tener fragancias que acompañen esas facetas que deseas destacar. No necesariamente lo que uso para ir a trabajar será tan interesante para una cita en la que quiero conquistar, por ejemplo.
Que te acompañe en distintas estaciones: sabemos que existen los perfumes transversales a todo el año. Sí, los hay. Pero es bonito diferenciar, el verano del invierno con notas olfativas distintas.
Hay aromas que florecen con el calor y otros que brillan cuando bajan las temperaturas. Y parte de la magia está justamente en eso. Que sea representativa de tus etapas: Además de nuestras facetas, están nuestras etapas. Reconozcámoslo: no somos las mismas a través de los años. Infidencia, yo no soy ni la misma de inicio de año.
Por eso quiero que mis fragancias tengan conexión con quien soy hoy y no necesariamente con quien fui hace cinco o diez años.
Que es muy probable que ese perfume no es “solo” tuyo: A menos que uses algo muy, pero muy nicho. Pero lo más probable es que más personas también huelan como tú. O parecido. Porque, seamos honestos, el mismo perfume nunca huele exactamente igual en todo el mundo. Admítelo: probablemente no eres tan distinta como crees en ese aspecto.
Qué bonito es hacer crecer tu memoria olfativa
Ya hemos hablado como asociamos los aromas a momentos y recuerdos. Qué lindo tener un perfume que te recuerde tus últimas vacaciones, un viaje especial o una etapa importante de tu vida.
No tengo pruebas, pero tampoco dudas de que esto nos ayuda a mantener los recuerdos más vivos. Y si revivirlos nos hace felices, entonces vale la pena. Y te cuesta un simple spray.
La perfumería ha avanzado mucho
Hoy existen perfiles olfativos nuevos, propuestas innovadoras y fragancias interesantísimas. Nicho, diseñador, económicas, de lujo: hay opciones para todos los gustos y presupuestos.
Permítete descubrir lo nuevo. No te digo que caigas en cada tendencia que aparece, pero sí que te abras a explorar el enorme mundo de los aromas.
Ok, todo esto te lo escribe alguien que ama tener muchos perfumes y ha hecho de reseñarlos parte de su profesión.
Pero también reconozco que hay algo muy romántico y chic en tener una sola fragancia. Me parece algo casi clásico. Imagino que quien lo hace probablemente tiene un estilo atemporal y una claridad absoluta sobre quién es.
Si eres esa persona y te niegas a cambiar de perfume, más allá de todos mis argumentos, créeme que igual te respeto mucho.
Porque tienes un nivel de fidelidad y compromiso que, en el mundo de los aromas, para mí es simplemente imposible de sostener.