Los aromas que sí funcionan en verano (sin ahogar a nadie)
Cuando sube la temperatura —ya sea en la playa o en la ciudad— el perfume también cambia de comportamiento.
No seré yo quien te juzgue si quieres usar tu fragancia más gourmand en pleno verano, pero ojo: el calor amplifica los aromas y lo que en invierno se siente acogedor y sexy, en verano puede volverse invasivo. Para ti y para quienes te rodean.
La clave no es dejar de perfumarte, sino elegir familias olfativas que respiren mejor con el calor y que igualmente potencie tu personalidad. Estas son algunas apuestas seguras para el primer trimestre del año.
Clean vibes
Los perfumes “limpios” tienen un revival merecido. Son jabonosos, ligeros y transmiten esa sensación de esfuerzo mínimo pero buen gusto máximo.
Busca notas como almizcles blancos y aldehídos, que dejan una estela pulcra, elegante y muy personal. Funcionan perfecto para el día a día, muy effortless.
Florales ligeros
Un clásico femenino que no tiene por qué sentirse anticuado. La clave está en qué flores eliges. Lirio del valle, peonía o lavanda ofrecen frescura y suavidad, sin saturar.
El resultado: una estela delicada, luminosa y fácil de llevar incluso con calor intenso.
Cítricos
Los más obvios —y por algo— de la temporada. Limón, bergamota, naranja o pomelo dominan gran parte de las fragancias veraniegas por su efecto inmediato: frescura, energía y limpieza.
Son la carta segura, elegida por muchas sin importar la estación, aunque en verano brillan especialmente.
Marinos
No huyas todavía. Los acordes marinos bien trabajados no huelen a piscina, sino a recuerdos felices de verano.
Notas salinas, ozónicas y moléculas como el calone evocan brisa marina y libertad. Son despreocupados, frescos y hacen match perfecto con los cítricos.
Que nadie te diga que no puedes usar perfume en verano. Estas familias olfativas están pensadas para acompañarte sin invadir.
Y si decides romper la regla y usar algo más intenso, también está bien: mientras uses fragancia, nosotras felices.