Por qué la Copenhague Fashion Week se está robando las miradas
Debo decir que, sin darme cuenta, hay días en que me visto como las propias chicas danesas en un día de desfile de esta semana de la moda.
Y es que, a pesar de no estar tan alejada de algunas de las grandes capitales de la moda, Dinamarca y su street style llevan años imponiéndose como un lugar donde la moda se siente más cercana que nunca.
Y tampoco digamos que se ve como la moda más usable del mundo, porque en realidad sus calles se llenan de colores y combinaciones que ni yo me hubiera imaginado. Pero uno de sus grandes componentes, y quizás lo que más traspasa fronteras, es lo cercano que se siente ver todo lo que está pasando.
Lo primero es que se ve una muy buena onda en las calles. No ese empaquetamiento de calles llenas de autos negros, donde bajan y bajan celebridades a desfiles como los de Chanel, Dior o Schiaparelli. Se siente como que, si te tomas un avión y vas hasta allá cuando ocurren estos desfiles, puedes ser parte de este momento de moda.
Y es que así es. Muchos desfiles no son cerrados e incluso hay presentaciones de colecciones en tiendas donde perfectamente puedes entrar y ser parte de ese momento. No vemos estas fotos tan empaquetadas, de una o dos influencers juntas. Vemos fotos de la calle, de muchas mujeres compartiendo, riéndose y mostrando su estilo. Y la mezcla de verlas a todas juntas incluso te da otra idea de cómo combinar otros colores y estampados.
Es una semana de la moda que convirtió la sostenibilidad en uno de sus requisitos. Tanto así, que no se pueden usar pieles de animales salvajes ni plumas exóticas, y sus escenarios y producciones deben ser zero waste. Creo que este tipo de decisiones le agregan un nuevo valor y un elemento diferenciador que hace que todos los ojos estén pendientes de ella.
Por otro lado, es una semana sumamente comercial. En sus pasarelas podemos ver prendas ready-to-wear y algunos precios mucho más accesibles para un uso diario. También se desprenden tantas tendencias de la calle, que es un momento que invita a interpretar lo que ves y llevarlo directamente a tu clóset, al no ser exclusivamente lujo lo que se muestra.
Como último punto, la inclusividad es uno de los elementos que la ha hecho llamativa a nivel mundial. En los últimos Fashion Weeks de New York, London, Milan y Paris se mostró solo un 0,3% de looks de talla 14 o más, siendo Londres la más inclusiva.
De todas formas, este número parece burlarse de la realidad mundial y apoyar absolutamente la tendencia de la glorificación de los cuerpos ultra delgados. Por eso es que también muchas personas ven con tanta admiración la CPHFW. Puedes ver inclusión e individualidad no solo en sus pasarelas, sino también en sus invitados.
Y ahora, pasando a lo que nos dejó en cuanto a tendencias
Hay varias que seguro veremos desde este verano:
Turquesa o calipso
Lo veremos como pop de color, mezclado con otros tonos como rojo, burdeos e incluso amarillo. Para usarlo, también puedes combinarlo con colores más neutros como blanco, negro y café.
Blanco
Muy de la mano de las transparencias, encajes y el romanticismo. Siluetas sexys, pero también abultadas, con clásico oversize que caracteriza las pasarelas de Copenhague.
Flecos
Reaparecen no solo en looks boho, sino también en accesorios y looks más chic.
Siluetas balloon o globo:
Siluetas redondeadas y abombadas que ya hemos visto tanto en chaquetas como en faldas seguirán siendo parte del portafolio de lo que veremos esta nueva temporada SS27.
La mezcla de estampados, escocés y lunares:
Siguen estando de moda los clásicos estampados de toda la vida, pero los veremos más mixeados que nunca. Lunares con rayas, escocés con animal print y así muchas combinaciones, dignas de los mejores looks de Carrie Bradshaw.
Superposiciones
Capas y texturas opuestas, como el cuero y las transparencias, se harán presentes incluso en verano. Sigue el oversize y las siluetas exageradas que, sin duda, roban miradas, aunque sean lisas.
Accesorios
Lentes grandes, lazos, pañuelos, bandanas en la cabeza, jelly shoes, hawaianas y zapatos raros o “únicos” serán quienes complementen los looks de la nueva temporada.
Y quizás eso es justamente lo que hace que hoy todos estemos mirando a Copenhague. No se trata solo de las tendencias que aparecen en la pasarela, sino de todo lo que pasa alrededor de ella: la calle, las personas, la forma de vestir y esa mezcla entre moda, individualidad y vida real.
Una semana de la moda que, de alguna manera, nos demuestra que no necesitas estar en Paris, Milan o New York para ser parte de lo que está pasando en la moda.