¿Por qué nos sentimos tan solas si estamos hiperconectadas?
Tenemos chats abiertos, seguidores, compañeros de trabajo y personas a un click de distancia. Sin embargo, sentirnos acompañadas no siempre depende de cuánta gente tengamos alrededor. En Chile, los últimos datos vuelven a poner el tema de la soledad sobre la mesa.
La Encuesta de Bienestar Social 2025, presentada en septiembre de 2026, reveló que el 9,6% de las personas mayores de 18 años se siente sola “casi siempre” o “siempre”.
Son cerca de 1,5 millones de personas y, entre las mujeres, la cifra sube al 10,8%.
¿Por qué hacer amigas se vuelve más difícil?
Hay algo que cambia cuando dejamos el colegio o la universidad. Desaparecen esos momentos donde veíamos a las mismas personas una y otra vez sin tener que organizarlo: recreos, clases, tareas en grupo, o tardes de estudio y diversión.
Los trabajos grupales eran un espacio para reunirse en casa, lo que permitía mostrarnos más tal como éramos y conocernos mejor. Hoy, en cambio, muchos jóvenes se reúnen a través de una pantalla.
Hacer match toma segundos, hacer una amiga necesita tiempo
Quizá por eso a veces parece más fácil conseguir una cita que una nueva amiga. Las apps crearon espacios específicamente diseñados para conocer potenciales parejas, mientras que para la amistad adulta no siempre existe una solución tan incorporado a nuestra rutina.
A eso se suma un factor difícil de conseguir en la adultez: tiempo compartido. Una investigación de Jeffrey A. Hall, de la University of Kansas, encontró una relación entre las horas que pasamos con alguien y el desarrollo de una amistad.
Sus resultados estiman que pueden necesitarse entre 40 y 60 horas para pasar de conocidos a amigos casuales y más de 200 horas para construir una amistad cercana.
No es una fórmula exacta, pero ayuda a entender por qué crear nuevos vínculos puede volverse más difícil cuando las agendas están cada vez más llenas.
Estar conectadas no es lo mismo que sentirnos acompañadas
La propia encuesta chilena hace una distinción importante. No todas las personas que experimentan soledad están socialmente aisladas. De hecho, cerca de 420 mil personas combinan la sensación de soledad con una red social pequeña o inexistente.
Parte de esta sensación puede venir de que podemos hablar con alguien durante todo el día y aun así extrañar una conexión más profunda. Hacer amigas después de los 25 o 30 puede requerir algo que escasea entre trabajo, responsabilidades y pantallas: tiempo compartido, constancia y espacio para conocerse de verdad.