Máximas de hasta 33 °C: lo que debes saber si estás embarazada para enfrentar la ola de calor
Conoce las recomendaciones clave de un experto para cuidarte y enfrentar las altas temperaturas.
Las altas temperaturas no dan tregua y, con máximas que superarán los 33 grados en los próximos días, el verano se vuelve especialmente desafiante para las mujeres embarazadas.
Fatiga extrema, hinchazón y deshidratación son algunos de los principales riesgos durante esta época.
“El embarazo implica un aumento natural de la temperatura corporal, que al sumarse al calor ambiental genera una doble carga térmica para el cuerpo”, explica el Dr. Pedro Barrios, ginecólogo de Clínica INDISA.
Por lo mismo, recalca la importancia de extremar los cuidados para proteger tanto a la madre como al bebé.
Recomendaciones clave para sobrellevar el calor durante el embarazo
Hidratación permanente
Mantener una hidratación constante es fundamental. No solo agua, sino también frutas y jugos naturales ayudan a regular la temperatura corporal.
La recomendación es beber líquidos incluso antes de sentir sed.
Actividad física con precaución
Siempre con autorización médica, la natación suele ser una de las opciones más seguras, ya que reduce el peso corporal y ayuda a aliviar la sensación de calor sin sobreexigir el cuerpo.
Alimentación liviana y equilibrada
Se aconseja priorizar frutas frescas, evitar comidas pesadas, moderar el consumo de sal y mantener un desayuno completo que aporte energía sin generar pesadez.
Protección solar reforzada
Durante el embarazo la piel se vuelve más sensible. Es clave evitar la exposición directa al sol, especialmente en horas peak, y usar protector solar de forma regular para prevenir manchas.
Ropa cómoda y fresca
Optar por prendas holgadas, de telas naturales como algodón o lino, y zapatos de altura moderada ayuda a disminuir la incomodidad y la hinchazón en piernas y pies.
Estrategias para refrescarse
Duchas frecuentes, uso moderado de aire acondicionado, geles fríos o piscinas (siempre con supervisión médica) pueden ser grandes aliados contra el calor.
Descanso como prioridad
Dormir bien, tomar siestas cuando sea necesario, elevar las piernas y dedicar momentos a la relajación o meditación contribuyen a reducir el cansancio y la inflamación.
Ante cualquier síntoma inusual, el especialista recomienda consultar de inmediato con el equipo médico tratante.
En días de calor extremo, escuchar al cuerpo y bajar el ritmo también es parte del cuidado.