Ni recto ni de cortina: Vuelve el flequillo que marcó los 2000
Ya se anunció el regreso de la partidura del cabello hacía un costado, de los “tomates” caídos tan clásicos de la primera década de este siglo y ahora, es el flequillo lateral quien vuelve de forma triunfal…
Si naciste a finales de los 90, de seguro creciste viendo como tus primas, amigas, compañeras llevaban un flequillo lateral. O quizás, tú misma lucías este look; un clásico de las infancias de la Generación Z. Un peinado que, sin duda, marcó generaciones y que ahora vuelve de forma triunfal.
El auge de los 2000 no ha cesado y sí, era lo que faltaba para coronar un año que promete no sólo ser una reversión del 2016, sino también, del 2006.
Una nostalgia generacional que responde tanto a los ciclos de la moda, como al contexto mundial: en tiempos de incertidumbre, tendemos a refugiarnos en lo familiar y volver a una estética ya conocida genera seguridad y pertenencia.
Así, no es de extrañar que este peinado regrese. Primero fueron los skinny jeans, los pantalones anchos o rectos, pero de tiro bajo y luego, los vestidos sobre ellos. Las camisetas gráficas y semitransparentes también se sumaron a este auge por los 2000-2010.
Y claro, el boom por los “tomates” caídos o por la partitura lateral vaticinaron que el siguiente beauty comeback sería este.
De la partitura “al lado” al flequillo lateral
Las pasarelas, alfombras rojas y famosas lo adelantaron. De hecho, en los Critics Choice Awards, Kylie Jenner se dejó ver con una partitura al costado que, al mismo tiempo, nos recuerda a cuando Dua Lipa lució este clásico look.
Por supuesto, está el ejemplo de Jennifer Aniston, quien lleva décadas con este peinado; una especie de “paso previo” al flequillo lateral que no sólo te llevará de vuelta a tu infancia, sino también, que resulta sumamente favorecedor.
A diferencia del flequillo recto, este queda bien con todo tipo de rostros, en especial con los ovalados o redondos, pues estiliza la cara, suaviza las facciones y ayuda a equilibrar proporciones.
Al mismo tiempo, es versátil y su crecimiento no será un problema, ya que se integra rápido con el resto del pelo y no obliga a un retoque constante. Aporta movimiento, dándole forma y estructura al cabello e incluso, suma dimensión a las melenas lisas o finas.
Igualmente, enmarca el rostro de forma suave y liviana, logrando un efecto fresco y menos rígido que rejuvenece la apariencia y es perfecto si quieres un cambio de look que no sacrifique tu largo.
Y así, el flequillo lateral se consolida como un comeback que nadie pidió, pero que sabíamos que ocurría. ¡Y nos encanta! No es extremo ni caprichoso, sino, es nostalgia adaptada a un presente que busca comodidad y naturalidad. Eso sí, evita llevar todo el cabello a un costado.