El “Soft Socializing”: la nueva forma de socializar entre los jóvenes
Con la llegada de las redes sociales y en un mundo cada vez más individualista, hacer nuevos amigos puede sentirse más difícil. Frente a esto, algunas personas están cambiando la manera de relacionarse y apostando por encuentros donde compartir una actividad es más importante que conversar.
¿Nos cansamos de salir solo para conversar?
Hacer nuevos amigos cuando eres adulta o conocer a alguien fuera de las aplicaciones puede sentirse cada vez más difícil. Frente a eso, una tendencia bautizada como “soft socializing” propone encuentros donde relacionarse deja de ser el objetivo principal y pasa a ocurrir de manera más espontánea.
Las actividades grupales con un propósito claro, que disminuyen la presión de conocer a alguien por primera vez, aparecen con fuerza. Cada vez es más común encontrar clubes de lectura, talleres, caminatas o noches de juegos de mesa como una nueva forma de generar vínculos.
Este tipo de panoramas son el corazón de la tendencia. La idea es compartir con otros mientras haces algo que realmente disfrutas, sin sentir que la conversación debe ser el centro de la interacción. Así, los vínculos pueden surgir de manera más natural a partir de la actividad que están realizando.
Compartir una actividad primero
Puedes ir a un taller de cerámica, sumarte a una caminata, correr en grupo o simplemente leer junto a otras personas. Tener algo en común ayuda a romper el hielo y, al mismo tiempo, permite decidir cuánto quieres interactuar.
Hacer algo que realmente te gusta puede hacer que el encuentro se sienta menos como un compromiso y más como un panorama que también disfrutas por sí solo.
El Social Study 2026 de Eventbrite encuestó a 4.051 personas de entre 18 y 35 años en Estados Unidos y Reino Unido. Un 58% dijo preferir experiencias donde socializar no sea el foco principal y un 45% valoró poder controlar cómo y cuándo relacionarse con otros.
Recuperar un hobby puede ser suficiente motivo para salir de casa y, si en el camino aparece una amistad, una conversación o algo más, ocurre sin que esa sea necesariamente la meta.
Al final, a la hora de establecer nuevos vínculos no hay reglas y todo puede depender de cómo se sienta más cómoda cada persona.
No es necesario hacer cosas que no te gustan solo para agradar a los demás. Esta nueva forma de relacionarse puede ayudarte a desarrollar tus propios intereses mientras compartes con gente nueva y sales de la rutina.