Por qué siempre volvemos a ver películas o series que ya vimos
¿Te pasa que terminas una serie y, en vez de comenzar otra, vuelves a verla desde el primer capítulo? Estas son las razones psicológicas detrás de nuestra necesidad de repetir historias que ya conocemos.
Hay películas y series que podríamos ver una y otra vez. Sabemos qué va a pasar, recordamos los diálogos, conocemos el final y probablemente podríamos adelantar algunas escenas. Aun así, volvemos a darle play.
¿Por qué nos gusta tanto ver series repetidas o películas que ya vimos? Aunque pueda parecer simplemente una costumbre, detrás de este comportamiento existen varias razones relacionadas con nuestras emociones, el estrés y la manera en que nuestro cerebro procesa la incertidumbre.
Ver algo conocido nos da una sensación de seguridad
Cuando comenzamos una película o una serie nueva, no sabemos qué va a pasar. Tenemos que prestar atención, seguir la historia y procesar constantemente información desconocida.
En cambio, cuando volvemos a una producción que ya conocemos, esa incertidumbre desaparece.
Sabemos quién va a terminar con quién, qué personaje va a tomar una determinada decisión y cómo terminará el episodio. Esa previsibilidad puede resultar especialmente agradable cuando estamos cansados o queremos desconectarnos.
Por eso, después de un día largo, puede ser mucho más tentador volver a nuestra serie favorita que comenzar una completamente nueva.
También buscamos una sensación que ya conocemos
Muchas veces no volvemos a una película solamente por la historia. Volvemos por cómo nos hace sentir.
Una serie puede estar asociada a una determinada etapa de nuestra vida, a una rutina, a una persona o simplemente a momentos en los que nos sentimos bien.
Por eso no es extraño que algunas producciones se conviertan en una especie de “lugar seguro” al que regresamos cuando necesitamos comodidad o familiaridad.
Elegir qué ver también puede ser agotador
Tenemos más opciones que nunca. Plataformas de streaming, películas, series, documentales y recomendaciones que aparecen constantemente en nuestras pantallas.
Y tener tantas alternativas no siempre facilita la decisión.
Volver a una serie que ya conocemos elimina ese problema. No necesitamos investigar si vale la pena, preguntarnos si nos gustará o decidir si queremos invertir nuestro tiempo en ella. Ya sabemos que funciona para nosotros.
¿Y por qué podemos verla tantas veces sin aburrirnos?
Porque una segunda o tercera visualización no necesariamente es igual a la primera.
Cuando ya conocemos la trama, podemos fijarnos en detalles que antes no habíamos visto: una actuación, una canción, un vestuario, una frase o incluso una escena que adquiere otro significado después de conocer el final.
Además, nosotros también cambiamos.
La película sigue siendo la misma, pero nuestras experiencias, emociones y circunstancias pueden hacer que la interpretemos de una manera diferente.
Entonces, ¿es malo ver siempre lo mismo?
No necesariamente.
Volver a una película o serie que conocemos puede ser simplemente una forma de relajarnos y disfrutar de algo que sabemos que nos gusta. El problema no está en repetir una historia, sino en que se convierta en la única alternativa y termine impidiendo que hagamos otras cosas que queremos hacer.
Así que si alguna vez te preguntaste por qué vuelves a ver la misma serie una y otra vez, la respuesta puede ser mucho más sencilla de lo que parece: porque sabes exactamente lo que vas a encontrar y, algunas veces, eso es justamente lo que necesitamos.
Y sí, probablemente también significa que ya llegó el momento de volver a poner ese capítulo que te sabes de memoria.